2026-10-14

La historia de Celia, la mujer que esperó décadas por el asfalto de San Javier y no quiso perderse el gran día

Está a punto de cumplir 90 años. Pese a sus problemas de salud, quiso estar presente en la inauguración del acceso

Una reconocida vecina de la Comuna de San Javier, Celia Núñez no quiso perderse la inauguración del acceso asfaltad, del lugar que eligió para vivir. Aunque su delicado estado de salud no le permitió bajar del auto, se acercó para acompañar a los vecinos y ser parte de una jornada que para ella, tuvo un significado especial.

Lee también: Un sueño esperado por generaciones: San Javier vivió una jornada histórica tras inaugurar su nuevo acceso asfaltado

El próximo mes cumplirá 90 años y conoce de cerca las dificultades que durante décadas implicó llegar a la localidad. En exclusiva con NoticiasNet, recordó otros tiempos: “Me ha tocado muchas veces de venir de la ruta, acá a San Javier, con un bidón de leche para los nietos que vivían acá en San Javier. Y era un camino tan feo y tan largo que no llegaba nunca, pero siempre me alcanzaba alguno y me traía”.

Mientras los vecinos disfrutaban de los festejos por la inauguración, Celia repasaba recuerdos que explican por qué el asfalto era tan esperado. Durante años, llegar desde la ruta hasta San Javier podía convertirse en un recorrido interminable, incluso cuando se trataba de algo tan cotidiano como llevar leche para sus nietos.

Lee también: San Javier avanza con obras, educación y lotes: los proyectos que buscan transformar la vida de los vecinos

Por eso, la concreción de la obra la encontró emocionada y agradecida. “La felicito mucho a esta chica... a (la jefa comunal) Gladys (Almuna), que haya llegado a esto, de poder entregar este asfalto que tanto lo deseábamos, tanto lo queríamos”, expresó  a este medio.

Esta obra de más de 2,1 kilómetros, vincula directamente a San Javier con la Ruta Nacional 3 y busca mejorar la circulación y la conectividad de la localidad.

Crió a sus hijos en San Javier

Celia nació en Zanjón de Oyuela, pero eligió San Javier para hacer una vida familiar tranquila. Junto a su marido compró una chacra en Idevi y, cuando su hijo Vicente era pequeño, decidió adquirir también una casa en el pueblo para que pudiera ir a la escuela.

“Entonces, me compramos una casita acá en San Javier, allá a la entrada. La conservo todavía”, contó. Con el paso de los años, la escuela y el jardín de infantes se convirtieron en los sitios donde acompañó a sus nietos.

“Y hoy veo a mi nieto, a Vicentito (que se llama Vicente también), que está en casa, va de mi casa de San Javier al jardín. Lo veo, es una emoción grande por ver todo esto”, relató.

Viuda desde hace unos 32 años, Celia vive actualmente en San Javier, en una casa que perteneció a uno de sus hijos. Allí construyó una relación cercana con “los vecinos me he llevado muy bien. Siempre de que vine a San Javier siempre me han acompañado”.

Lee también: San Javier apuesta al deporte y fortalece el futuro de sus jóvenes con un trabajo en equipo

“Muy agradecida con San Javier, lo veo muy lindo, de acuerdo a lo que yo lo conocí en otras épocas”, dijo la vecina.

A punto de cumplir 90 años, Celia llegó para acompañar la inauguración y terminó poniendo en palabras una parte de la historia de San Javier, la de quienes conocieron las dificultades del camino y hoy pueden ver concretada una obra que durante mucho tiempo parecía lejana.

Te puede interesar