2026-10-13

Entre paisajes y memoria, un museo invita a conocer el pasado de Sierra Grande

A tan solo tres kilómetros de la ciudad se encuentra Sierra Vieja, donde funciona el Museo Duamn Ruca, que ya tiene su propia historia desde el edificio en el que funciona.

Lejos de los circuitos turísticos más conocidos de Río Negro, Sierra Grande guarda rincones donde la naturaleza y el pasado se cruzan. A pocos kilómetros de la ciudad, un museo recupera la historia de los primeros pobladores y conserva parte de la identidad de la región.

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Bariloche, El Bolsón, Las Grutas y Viedma suelen llevarse buena parte de las miradas, pero hay otros lugares que invitan a descubrir la provincia desde una perspectiva diferente. Sierra Grande es uno de ellos, con paisajes naturales, vestigios de su minería y la tranquilidad de una ciudad que tiene su propio ritmo.

A unos 30 kilómetros se encuentran las extensas playas de Playas Doradas, uno de los principales atractivos de la zona, especialmente durante el verano. Sin embargo, el interés por este rincón de la costa rionegrina no termina en el mar. La propia Sierra Grande ofrece un entorno donde el verde, la naturaleza y las huellas de otras épocas forman parte del recorrido.

Entre esos lugares que merecen una parada está Sierra Vieja, ubicada a apenas tres kilómetros de la ciudad. Allí funciona el Museo Duamn Ruca, cuyo nombre significa Casa del Recuerdo en lengua mapuche. El espacio ocupa un antiguo edificio del correo restaurado, conocido también como La Rinconada, que tiene su propia historia: el primer servicio postal llegó al lugar en 1910 y la construcción se convirtió, con el paso del tiempo, en parte del patrimonio de la zona.

Hasta que arranque la temporada, el museo abre de lunes a viernes de 14 a 18. Foto: gentileza Turismo Sierra Grande

 

El edificio es mucho más que la sede de un museo. Su arquitectura y su vínculo con los primeros años de la localidad anticipan lo que se encuentra en el interior: un recorrido por las distintas etapas de la historia regional.

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En diálogo con NoticiasNet, el secretario de Turismo de Sierra Grande, Roberto Lusarreta, explicó que el museo funciona actualmente de lunes a viernes, de 14 a 18. Con la llegada de la temporada de verano, la atención se extenderá de lunes a lunes, una época en la que aumenta la cantidad de visitantes que pasan por la ciudad rumbo a Playas Doradas.

La exposición está organizada en cuatro salas principales que permiten acercarse a distintos momentos de la historia del territorio. Entre sus contenidos aparecen referencias a la prehistoria y a los pueblos originarios, con especial atención a las comunidades mapuche y tehuelche, cuyas huellas forman parte de la identidad de la región.

El recorrido también recupera la historia de los primeros pobladores. Uno de ellos fue Anacleto Canchas Calvo, quien, de acuerdo con los registros, llegó en 1893. Su primera construcción fue una casa de adobe y, más tarde, levantó una quinta donde cultivaba hortalizas y frutos para el consumo familiar. Esos detalles permiten imaginar cómo era la vida en una época en la que establecerse en el lugar implicaba construir, producir y adaptarse al entorno.

El museo y todo lo que el visitante puede encontrar alrededor de la construcción. Foto: gentileza Turismo Sierra Grande

 

La geología y la actividad minera, dos aspectos centrales para comprender el desarrollo de Sierra Grande, también tienen su espacio. El museo reúne minerales de la zona, rocas, material lítico y restos fósiles, además de referencias al histórico yacimiento de hierro que marcó la historia económica y social de la localidad.

Por el momento, no se realizan visitas turísticas al yacimiento minero debido a una disposición de la empresa concesionaria que impide habilitar ese tipo de recorridos. Más allá de eso, para quienes buscan conocer otra cara de la costa rionegrina, Sierra Grande ofrece esa alternativa que combina naturaleza, patrimonio e historia local.

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