Se lesionó un dedo mientras trabajaba en un barco y la Justicia ordenó pagarle más de 70 millones de pesos
Un accidente laboral a bordo de un buque pesquero, en la zona de San Antonio Oeste, terminó con una millonaria indemnización. La Cámara del Trabajo de Viedma condenó a una aseguradora de riesgos del trabajo a pagar más de $70 millones a un cocinero que se lesionó el pulgar izquierdo, mientras cumplía sus tareas.
El fallo, fechado el 8 de octubre, hizo lugar a la demanda y fijó una incapacidad laboral parcial, permanente y definitiva del 10,05%. El monto calculado al 9 de octubre de 2026 ascendió a $71.400.863,08, incluidos los intereses.
El tribunal también dispuso que la suma deberá abonarse dentro de los diez días de notificada la sentencia e impuso las costas del proceso a la demandada.
Cómo ocurrió el accidente a bordo del buque
Según la demanda, el trabajador se desempeñaba como primer cocinero en un barco pesquero de la empresa Crustáceos del Sur S.A. El 31 de octubre de 2024, mientras realizaba sus tareas habituales, sufrió una lesión en el pulgar de la mano izquierda cuando el dedo quedó atrapado por una compuerta durante una maniobra del buque.
De acuerdo con el relato incorporado al expediente, sus compañeros lo asistieron en la embarcación, le realizaron una curación y le vendaron el dedo. El trabajador continuó en esas condiciones durante unos diez días, hasta el regreso al puerto, cuando pudo recibir atención médica.
La aseguradora dispuso estudios, medicación y sesiones de kinesioterapia. Sin embargo, el trabajador cuestionó el alta médica, porque consideró que se había otorgado de manera prematura y que no contemplaba adecuadamente las secuelas de la lesión.
También indicó que había sido despedido en noviembre de 2024, pocos días después del accidente.
La diferencia entre el dictamen médico y la pericia judicial
Uno de los puntos centrales del juicio fue determinar si el trabajador tenía una incapacidad mayor a la reconocida en la instancia administrativa.
La Comisión Médica había establecido una incapacidad del 6,47%. La aseguradora defendió ese resultado y sostuvo que el reclamo debía rechazarse, al considerar que el trabajador no había demostrado suficientemente los fundamentos de su planteo.
Durante el proceso judicial se realizó una pericia médica a cargo de la doctora Griselda Andrea Saulino. En su informe, la especialista constató que el trabajador presentaba dolor en el pulgar izquierdo y no podía extenderlo por completo. También observó una disminución leve de la fuerza muscular en ese dedo.
La perito concluyó que el accidente había dejado secuelas y calculó una incapacidad del 10,05%, considerando la lesión, los factores de ponderación y la incapacidad preexistente.
El informe fue consentido por ambas partes y el juez Carlos Valverde le otorgó plena eficacia probatoria. De esa manera, el tribunal tomó ese porcentaje para calcular la indemnización.
Cómo se calculó la indemnización
Para determinar el monto, la Cámara aplicó los parámetros legales correspondientes a los accidentes laborales y contempló los ingresos del trabajador, la fecha del siniestro, su edad y el porcentaje de incapacidad reconocido judicialmente.
La liquidación incorporó la actualización de los haberes y los intereses calculados hasta el 9 de octubre de 2026. Con esos criterios, el tribunal estableció una indemnización total de $71.400.863,08.
La sentencia fue dictada por la Cámara del Trabajo de Viedma, con los votos de los jueces Carlos Valverde, Carlos Da Silva y Rolando Gaitán, quienes coincidieron en hacer lugar a la demanda.