ACOSO
El dramático relato de Joaquín Levinton sobre el acoso y las amenazas que sufre de sus fans
Desde el momento en que una entrevista del 2024 comenzó a circular nuevamente, el horizonte de Joaquín Levinton se nubló. Las declaraciones que habían pasado desapercibidas adquirieron inusitado interés luego de que se realizara una denuncia en su contra por presuntos abusos y filmaciones clandestinas. Sin embargo, la misma voz de Joaquín revela las huellas del tormento que padeció a manos de personas que confundieron admiración con un acercamiento personal injustificado.
El primer incidente que relató data de hace un par de años, cuando sus palabras resucitaron en torno al fenómeno pop que supuso "Bebé Reno". Joaquín Levinton habló con franqueza acerca de una mujer que estaba convencida de que era la esposa del cantante. El delirio de dicha fan llegó a tal punto que le enviaba cartas asegurando que, pese a un supuesto distanciamiento temporal, pronto estarían juntos nuevamente. "Me dejaba cartas en la puerta y tuve que enfrentarme a su llanto en el umbral de mi casa", confesó con cierta angustia en la mirada. Admitió que dicha situación le causó un temor latente, silente, un eco constante en su diario vivir.
Pero peor fue la experiencia contada sobre una segunda seguidora cuyo comportamiento fue más agresivo y virulento. "Después tuve otra que me amenazaba de muerte con violencia extrema", comentó Levinton, destapando una pesadilla cuyo inicio se remitía a un fantasmagórico romance que ella aseguraba había florecido entre el 2015 y el 2020. La fan no cesaba en su intento de obtener una respuesta que levantara la irreal cortina en la que había envuelto a su imaginaria relación con el artista.
Esta última seguida en cuestión llegó al hogar de Joaquín Levinton con la excusa de entregarle un 'premio' mientras un amigo estaba cuidando a la mascota del músico. "Sentí puro temor", relataba Joaquín, revisitando ese episodio con la distancia prudente que permite recordar el miedo danzante en su sistema nervioso. El ilustrador de melodías confesó que la decisión de acudir a las autoridades emergió del reconocimiento de su vulnerabilidad ante tales situaciones. "Sé lo que es el acoso y tuve miedo", señaló, justificando así su pliego de denuncia que, con el aval de la razón, trató de proteger su seguridad.
A pesar de las palabras de la denunciante que apuntalan una imagen distinta de la conexión entre ambos, Joaquín Levinton fue claro al recalcarla como nunca siendo su pareja. Se esfuerza en subrayar la temporalidad de una incipiente y breve interacción, mientras desgarra cada tintura rígida de cualquier vínculo perdurable. La demanda reciente da cuenta de eventos solapados, de ataques resistentes al olvido, contra uno de los músicos más icónicos que representa la emoción de miles al escuchar un verso ligado a la juventud.
Estas historias dramáticas sacan a la superficie la dificultad de muchos famosos para lidiar con los admiradores que cruzan límites. En un mundo donde el aplauso puede transformarse en obsesión, Levinton se encuentra luchando no solo por su paz mental sino por demarcar los confines de su seguridad personal.