ESCAPADA
Ángel de Brito mostró las fotos de su soñada escapada por la Cordillera
El reconocido conductor de televisión, Ángel de Brito, aprovechó un tiempo libre en su apretada agenda para escaparse con amigos a la Cordillera de los Andes. Esta aventura, lejos del bullicio de la ciudad, le permitió disfrutar de un fin de semana lleno de tranquilidad, naturaleza y grandes momentos.
Ángel de Brito optó por el espectacular Valle de Uco, en Mendoza, como el destino ideal para esta breve pero impresionante escapada. La región, famosa por sus imponentes paisajes montañosos y su excelente producción vitivinícola, ofreció el escenario perfecto para desconectar y gozar de una buena compañía. En esta ocasión, su compañera de trabajo, Carolina Molinari, estuvo entre el selecto grupo de amigos que compartieron la experiencia con él.
El conductor documentó cada parte del viaje a través de su cuenta de Instagram, donde sus seguidores pudieron ver una faceta diferente de su vida fuera del set. Desde una cabalgata por los espectaculares paisajes hasta un tradicional asado al aire libre, las actividades al aire libre fueron una parte fundamental de su itinerario. Tanto los amigos como la naturaleza jugaron un papel clave. "Cabalgata por la Cordillera, asado y amigos. ¿Hay mejor domingo?", escribió de Brito, encantado por la experiencia.
Además de estas actividades, el conductor y su grupo aprovecharon la renombrada oferta gastronómica del lugar. Disfrutaron de una cena en un exclusivo restaurante que ofrecía un menú de doce pasos, alzando de nuevo el protagonismo del exquisito vino local como compañero perfecto para cada plato. Completar el viaje con una visita a una prestigiosa bodega de la región, parece que completó el equilibrio entre la gastronomía y el entorno natural.
Al final del viaje, quedó claro que la escapada no solo fue un respiro necesario de la rutina habitual, sino también una oportunidad de maniobrar la amplia apertura de Mendoza. De Brito regresó a Buenos Aires no solo renovado, sino también con inolvidables recuerdos documentados en fotos, y dispuesto a volver al vertiginoso mundo de la televisión con energía revitalizada. Este viaje se convirtió en el epítome de la diversión, el descanso y la buena compañía que puede lograr un escaparate al alma de los Andes.