Noche a los tiros en el Guido: la Fiscalía apelará el fallo que declaró no culpable al imputado
La causa por la noche a los tiros que conmocionó al barrio Guido de Viedma tendrá un nuevo capítulo. La Fiscalía apelará ante el Tribunal de Impugnación el veredicto que declaró no culpable a Jorge Roberto Morón, quien había llegado a juicio acusado por abuso de armas.
La decisión del tribunal fue conocida esta mañana, después de varias jornadas de debate. Los jueces Marcelo Álvarez, Ignacio Gandolfi y Marcelo Chironi resolvieron por unanimidad que no había elementos suficientes para acreditar la responsabilidad de Morón más allá de toda duda razonable. Por el lado de la Fiscalía participaron Paula De Luque y Pablo Agustín Peralta, mientras que la defensa fue ejercida por la letrada María Paz Álvarez.
Ahora, la Fiscalía buscará que esa decisión sea revisada en una instancia superior.
Al momento de dar lectura al veredicto, el juez Marcelo Álvarez explicó los fundamentos de la decisión. En este sentido, dijo: “Habiéndose considerado la prueba producida en las sucesivas audiencias de debate (...) y luego de efectuado un análisis integral del plexo probatorio, bajo los parámetros de la sana crítica racional y a la luz de lo alegado por las partes, el tribunal por unanimidad concluye no tener por suficientemente acreditados, más allá de toda duda razonable, que el hecho se haya producido de la forma en la que fue narrado por la acusación”.
A partir de esa conclusión, el tribunal dictó el veredicto de no culpabilidad respecto de Morón y dispuso que cesara de inmediato la medida cautelar privativa de la libertad que pesaba sobre él, salvo que permaneciera detenido por disposición de otro tribunal.
La decisión había tenido como elementos relevantes que no se encontró el arma que habría sido utilizada durante el episodio y que el Dermotest realizado al acusado dio resultado negativo.
Sin embargo, la Fiscalía buscará torcer esta decisión con lo esgrimido por más de una docena de testigos, entre ellos policías que estuvieron con riesgo de muerte. También se apoyarán en una pericia de odorología, que vinculó ocho vainas servidas que quedaron en el lugar con el cargador de una mochila, ubicada en inmediaciones del departamento en donde se recluyó Morón.
La acusación por la noche a los tiros
El hecho investigado ocurrió el 30 de mayo de 2025, en el complejo habitacional del barrio Guido, en jurisdicción de la Comisaría 30ª. De acuerdo con la teoría de la Fiscalía, el episodio comenzó alrededor de las 22:35, en cercanías del playón ubicado en el sector de la escalera 23.
Los policías que acudieron al lugar aseguraron haber observado a Morón con un arma calibre nueve milímetros, con la que habría realizado entre dos y tres disparos. Luego, según la acusación, el hombre habría desobedecido la voz de alto y comenzado una fuga. Durante la persecución, habría efectuado entre cinco y seis disparos más contra los sargentos Sebastián Quiñenao y Juan Manuel Sierra, sin alcanzar a ninguno de los efectivos.
Posteriormente, habría ingresado a un domicilio de la escalera 23, donde permaneció hasta aproximadamente las 23:10. Luego habría salido con otra vestimenta y fue finalmente detenido por personal policial. La Fiscalía presentó 13 testigos, entre ellos integrantes de la Comisaría 30ª y el propio Quiñenao.
El caso no terminó
El veredicto de no culpabilidad puso fin al juicio, pero no cerró definitivamente la discusión judicial. Con la decisión de la Fiscalía de recurrir ante el Tribunal de Impugnación, el caso volverá a ser analizado en una instancia superior, donde se deberá revisar la resolución adoptada por el tribunal de juicio.
De esta manera, aquella noche del 30 de mayo de 2025, que comenzó con disparos en el barrio Guido y terminó con una persona imputada por abuso de armas, todavía tiene un capítulo pendiente en la Justicia.