“Yo no soy un chorro”: habló el motociclista que terminó herido tras la persecución policial en Viedma
El caso del motociclista de 21 años que terminó inconsciente luego de una persecución policial en Viedma suma ahora una nueva versión. Lukas González habló sobre lo ocurrido y contradijo algunos aspectos de las primeras informaciones, al asegurar que no cayó solo de la moto, sino que fue embestido por el patrullero cuando intentaba llegar hasta su vivienda.
El episodio ocurrió durante la tarde-noche del lunes y terminó en la intersección de Guido y O'Higgins, donde el joven sufrió un fuerte impacto y tuvo que ser trasladado al hospital Artémides Zatti.
En la primera información difundida sobre el hecho se había señalado que González había sido detectado haciendo maniobras peligrosas en la costanera y que, a partir de allí, se inició una persecución. También se indicó que había circulado en contramano por distintas calles e incluso por el sector de Plaza Alsina.
El joven, sin embargo, dio otra explicación sobre lo sucedido. Al respecto, dijo: “Pasé por al lado del patrullero y me empezaron a perseguir. Me tiraron el auto para chocarme y me tuve que subir a la vereda del Ministerio, del miedo que tenía no iba a frenar”.
“Me fui hasta la casa porque tenía terror, cuando frené para subirme a la casa me chocaron de atrás e impacté de lleno con una camioneta, quedé inconsciente, me levantaron del piso para esposarme y subirme al patrullero, yo no soy un chorro, soy un pibe re laburante”, expuso.
Asimismo, precisó: “Esto no va a quedar así, sépanlo todos los que estaban arriba del patrullero y el que lo iba manejando van a quedarse sin trabajo, por arruinar a un pibe que huía por miedo”.
A pesar de la versión del motociclista, varios testigos lo contradijeron y dieron una versión similar a la de fuentes policiales, ya que lo vieron en contramano y haciendo “Willy” por la costanera y por calles céntricas de Viedma. La situación al límite fue cuando se cruzó en medio de la Plaza Alsina, a toda velocidad y casi embistió a un menor de edad.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de turno por “resistencia a la autoridad”, mientras que la moto (una Honda de 150 cilindradas) quedó secuestrada y bajo resguardo en la Subcomisaría 63, jurisdicción en donde terminó el pleito. Previamente, se convocó al cuerpo de bomberos para examinar el vehículo, puesto que perdió una gran cantidad de combustible tras la caída.
No hubo intervención de Tránsito Municipal y sí intervino el personal del Sistema Integral de Atención de Medicina y Emergencias (Siarme), que llevó al joven hasta el nosocomio local y luego le diagnosticaron lesiones leves.
Por el momento, fuentes oficiales indicaron que la actuación policial estuvo sujeta al protocolo de rigor y se destacó el despliegue para salvaguardar la integridad física de terceros.