CONTROVERSIA
Lola Latorre lanzó su nuevo proyecto y estalló el escándalo: el plagio que descubrieron
La trayectoria de Lola Latorre, conocida por su faceta como influencer y personalidad pública, ha tomado un camino inesperado y lleno de polémica a raíz de su incursión en el mundo empresarial con su nueva línea de productos, Sorbo. Este nuevo emprendimiento, anunciado con grandes expectativas, ha capturado la atención de los medios no solo por sus promesas de bienestar sino también por un inesperado escándalo de supuesto plagio.
El lanzamiento de Sorbo fue pensado para destacar dentro del competitivo mundo de los productos de salud y belleza. Esta línea de electrolitos integrados con colágeno se presentó a través de una campaña visual llena de tonos suaves y una estética detalladamente cuidada. Sin embargo, lo que fue concebido para atraer a un público vasto terminó convirtiéndose en el centro de acusaciones de haber plagiado claramente la campaña de la reconocida marca fundada por Hailey Bieber, Rhode.
En el ojo del huracán, las reacciones no se hicieron esperar. Usuarios en redes sociales rápidamente notaron una sorprendente similitud entre la nueva campaña de Latorre y las distintivas imágenes de Rhode, lo que llevó a una oleada de críticas y comentarios tanto negativos como de sorpresa. La semejanza en la elección de colores, poses, y objetos utilizados durante las sesiones fotográficas fue minuciosamente señalada y comparada, llevándose consigo el protagonismo del producto que Latorre buscaba introducir.
Consciente de la controversia generada, Latorre no tardó en pronunciarse respecto a las acusaciones. En un intento por suavizar la situación, admitió abiertamente que Hailey Bieber fue una fuente de inspiración para su marca. Reconociendo su admiración por la influencia de Bieber en el mundo de la moda y los negocios, la joven empresaria trató de desenredar las críticas destacando que no había intención alguna de ocultar ni mucho menos robar las ideas de otra.
Intentando aportar claridad, explicaciones fueron ofrecidas por Latorre, quien defendió que su equipo empleó referencias visuales de varias marcas globales como práctica común en la creación de la campaña. Contrario a lo esperado, Lola Latorre aceptó las críticas con humildad, reconociendo que el producto final parecía más similar de lo que había anticipado a las creaciones de Rhode, entendiendo que tal influencia es parte del aprendizaje en su carrera empresarial.
Frente al escrutinio, Lola Latorre se muestra determinada a desligar el producto Sorbo del revuelo de las acusaciones, defendiendo su legítima propuesta de valor que se distancia de cualquier categoría dentro de maquillaje y skincare, como los establecidos por Hailey Bieber. Así, sin rechazar por completo las comparaciones, la celebridad argentina transforma esta experiencia en una valiosa lección sobre el mundo competitivo y exponencialmente visual de los negocios actuales.