A los 16 años, conquistó el Malambo y consiguió el pasaje al gran Festival de Laborde
El joven viedmense Yuthiel Almeida Romero se consagró campeón en la categoría Malambo Juvenil del Pre Laborde y será parte de la delegación que representará a Río Negro en el Festival Nacional de Malambo, en Laborde, Córdoba, en enero de 2027.
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A sus 16 años, este resultado corona un camino que comenzó cuando todavía era un niño y que, con el paso del tiempo, estuvo marcado por ensayos, certámenes, viajes, profesores y los sacrificios que exige una disciplina en la que cada golpe sobre las tablas lleva detrás horas de preparación.
NoticiasNet conversó con Yuthiel, quien contó que “nosotros venimos preparándonos el año pasado”. Para el certamen, el joven viajó acompañado por su madre y los músicos Fernando Cuevas y Facundo Chazarreta.
“Estuvo muy lindo, más que nada compartir con compañeros que no nos veíamos hace mucho”, contó el joven. Sin embargo, detrás de esos minutos de presentación hay meses de trabajo.
El malambo exige técnica, concentración, preparación física y una precisión que no deja demasiado margen para la improvisación. Las coreografías, conocidas dentro de la disciplina como “mudanzas”, requieren además el acompañamiento y la mirada de un profesor especializado.
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Según pudo conocer NoticiasNet en comunicación con Susana Calvo, abuela del joven malambista y fundadora de la agrupación Herencia, en el caso de Yuthiel, “su profesor vive en Caleta Olivia, Santa Cruz. Eso implica viajes, traslados y también clases que, cuando no pueden ser presenciales, se realizan de manera virtual”.
“Todo lleva un costo”, agregó. Incluso esa preparación que puede resultar invisible para quien observa solamente unos minutos de competencia implica tiempo, dinero y organización.
¿Qué es el Pre Laborde y por qué llegar a Córdoba es tan importante?
El Festival Nacional de Malambo, que se realiza anualmente en Laborde, Córdoba, es uno de los grandes escenarios del folklore argentino y una referencia central para quienes practican esta disciplina.
Para llegar hasta allí, cada provincia realiza su propia instancia preselectiva. En el caso de Río Negro, el Pre Laborde reunió en Cipolletti a bailarines, músicos, cantores y recitadores de distintas localidades y generaciones. De allí surgió la delegación que viajará a Córdoba.
La particularidad del certamen es que no alcanza con participar: en cada categoría, el primer puesto obtiene el lugar para integrar la delegación provincial que competirá en Laborde, mientras que los segundos puestos quedan como suplentes.
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Por eso, para un malambista, llegar a esa instancia representa mucho más que ganar un concurso. Es la posibilidad de medirse en uno de los escenarios más importantes del país y de llevar la representación de su provincia a una competencia de enorme exigencia.
En este sentido, la familia de Yuthiel sabe muy bien lo que significa llegar hasta allí. “Llegar ahí es lo máximo para un malambista”, resumió Susana.
Todo a pulmón, pero con Herencia
Este año, además, el camino tuvo un obstáculo importante para Yuthiel, ya que sufrió una lesión mientras ensayaba y, en un primer momento, la posibilidad de una operación estuvo sobre la mesa.
La noticia generó preocupación y frustración en una familia que venía trabajando desde hacía meses con el objetivo de llegar al Pre Laborde. Finalmente, pudo realizar un tratamiento y recuperarse sin necesidad de una intervención quirúrgica.
“Gracias a Dios y su recuperación, que fue rápida, pudo seguir ensayando”, contó su madre.
Cuando se habla de una competencia de estas características, la escena suele reducirse al momento en que el bailarín entra, suena la música y comienza el zapateo. Pero para el joven y su familia, el verdadero esfuerzo también está en todo lo que sucede antes y después.
“Mientras tenga dos tablas, zapatea, ensaya”, contó Susana. Hay vestimenta, instrumentos, viajes, clases, traslados y horas de ensayo. También hay que conseguir un lugar donde practicar y, muchas veces, resolver sobre la marcha cuestiones tan básicas como disponer de un espacio adecuado.
En Viedma no siempre es sencillo encontrar lugares acondicionados para practicar, por lo que el esfuerzo se multiplica cuando deben recurrir a espacios prestados o, en su defecto, afrontar un alquiler.
Consultada por las formas de solventar los ensayos, viajes y demás gastos, Susana contó que organizan “rifas, ventas y distintas actividades” para reunir los recursos necesarios. Muchas veces, la posibilidad de competir depende de que entre todos puedan juntar el dinero suficiente.
Pero el esfuerzo no es solamente económico. A los 16 años, elegir sostener una disciplina como el malambo también implica organizar tiempos, compromisos y responsabilidades alrededor de los entrenamientos y las competencias.
El viaje a Córdoba está previsto entre el 10 y el 16 de enero de 2027, para Yuthiel, será la oportunidad de llevar hasta Laborde algo que empezó mucho antes: una pasión que encontró en el folklore, una familia que decidió acompañarlo y una agrupación que sostiene, con esfuerzo propio, la posibilidad de que los jóvenes puedan bailar.
Después de un año marcado por una lesión, meses de preparación y un nuevo desafío provincial, el joven viedmense ya tiene su próximo escenario. Esta vez, las tablas estarán en Laborde.