2026-08-31

Viedma desplegó festejos por el Día de las Infancias en más de 10 barrios e instituciones

La Municipalidad de Viedma y las juntas vecinales articularon una agenda con actividades artísticas y recreativas en más de diez puntos de la capital rionegrina. La propuesta continuará el primer fin de semana de septiembre.

Con las actividades realizadas entre el viernes y el domingo últimos, Viedma continuó el cronograma de festejos por el Día de las Infancias, una propuesta que durante todo agosto llevó actividades culturales, artísticas y recreativas a distintos puntos de la ciudad y que continuará en el primer fin de semana de septiembre.

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En este último tramo, las jornadas se desarrollaron en diez espacios diferentes: ocho barrios de Viedma (Ceferino, 14 de Marzo, Don Bosco, Luis Piedrabuena, Álvarez Guerrero, Zatti, Los Fresnos, Currú Leuvú, La Esperanza y Mi Bandera), la sede de la fundación Te doy una mano y el balneario El Cóndor, ampliando una iniciativa que durante varias semanas convocó a niñas, niños, familias y vecinos en sus propios territorios.

La propuesta fue organizada de manera conjunta entre la Municipalidad de Viedma y las juntas vecinales, a partir de una definición de la gestión del intendente Marcos Castro de descentralizar la celebración y poner en valor los espacios donde las comunidades desarrollan cotidianamente su vida.

El resultado fue una celebración diferente, con una premisa que atravesó todo el cronograma: llevar el festejo cerca de casa y convertir los espacios barriales en lugares de encuentro, juego, expresión y participación.

Celebrar en el barrio, construir identidad

Para la Municipalidad, el valor de esta experiencia no estuvo solamente en la cantidad o variedad de actividades realizadas, sino en el lugar donde se desarrollaron. Las plazas, sedes vecinales, instituciones y espacios comunitarios son parte de la identidad cotidiana de cada barrio. Cuando allí se genera un encuentro familiar, se juega, se comparte una actividad artística o se disfruta de un espectáculo, esos lugares adquieren también nuevos significados para quienes los habitan.

Por eso, la decisión municipal de acompañar los festejos junto a las organizaciones vecinales tuvo también una mirada comunitaria: fortalecer aquello que cada barrio tiene, reconocer el trabajo de sus instituciones y promover que los vecinos sean protagonistas de las actividades que se desarrollan en su propio territorio.

La experiencia permitió consolidar una modalidad de trabajo en la que el Municipio aportó recursos, logística y propuestas de sus distintas áreas, mientras que las juntas vecinales y organizaciones comunitarias participaron en la construcción de las jornadas. Esta articulación permitió que los festejos tuvieran características propias en cada lugar y que la celebración pudiera adaptarse a las particularidades de cada comunidad.

Durante las distintas jornadas hubo juegos, actividades artísticas, propuestas culturales, espectáculos, música y recreación, pero también algo menos visible y quizás más importante: familias que se encontraron, vecinos que compartieron un espacio y comunidades que volvieron a ocupar colectivamente sus lugares de referencia.

La presencia del Estado municipal en estos espacios se planteó así desde una lógica de cercanía. No se trató solamente de llevar una actividad al barrio, sino de encontrarse con la comunidad allí donde desarrolla su vida cotidiana.

En ese sentido, el Día de las Infancias funcionó como una oportunidad para promover participación, fortalecer vínculos y recuperar el valor de lo comunitario. Las juntas vecinales demostraron nuevamente su importancia como espacios de organización y representación, mientras que la Municipalidad reafirmó su decisión de acompañar y fortalecer ese entramado.

Con el cierre de las actividades de agosto, Viedma completó una celebración que recorrió numerosos barrios y que tuvo a las infancias como protagonistas.

Barrio por barrio, plaza por plaza y comunidad por comunidad, el festejo puso en valor una idea central para la gestión municipal: cuidar a las infancias también significa fortalecer los lugares donde crecen, los vínculos que construyen y la identidad del barrio que sienten como propio.

Por otra parte, en el marco de las celebraciones por el Día del Niño, la Junta Vecinal del Barrio Mitre llevó a cabo una jornada solidaria de entrega de obsequios en dos instituciones educativas de la zona, superando las complicaciones generadas por las inclemencias climáticas. La comitiva vecinal se hizo presente en el Jardín del colegio María Auxiliadora, donde compartió un momento festivo y entregó presentes a los 100 alumnos que integran la matrícula de la institución.

Posteriormente, las autoridades de la junta se trasladaron al Jardín N° 80, ubicado sobre la calle Zatti, para replicar la iniciativa y hacer entrega de agasajos similares a sus 120 asistentes.

En total, la acción comunitaria permitió llegar a 220 niños del barrio, reafirmando el compromiso de la organización vecinal con la niñez y las instituciones locales. Por otra parte, la comitiva vecinal se hizo presente en el Jardín del colegio María Auxiliadora, donde compartió un momento festivo y entregó presentes a los 100 alumnos que integran la matrícula de la institución.

Posteriormente, las autoridades de la junta se trasladaron al Jardín N° 80, ubicado sobre la calle Zatti, para replicar la iniciativa y hacer entrega de agasajos similares a sus 120 asistentes.

A esto se sumó también la Comisaría de la Familia de esta ciudad, y en total, la acción comunitaria permitió llegar a 220 niños del barrio, reafirmando el compromiso de la organización vecinal con la niñez y las instituciones locales.

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