2026-08-28

CRISIS ECONÓMICA

Cuáles son las provincias de Argentina donde la infancia enfrenta las mayores desigualdades

Las condiciones en las que crecen las niñas, niños y adolescentes en Argentina mejoraron durante la última década, pero el avance no consiguió modificar una realidad estructural.

En la última década, las condiciones de vida de las niñas, niños y adolescentes han mostrado un progreso notable en Argentina. Sin embargo, las diferencias en desarrollo económico y social entre las provincias continúan siendo un desafío. El informe 'Crecer en Argentina: Panorama provincial de la infancia' de UNICEF destaca la persistencia de las desigualdades significativas que afectan a la infancia, particularmente en las áreas de salud, educación y nivel de ingresos de los hogares.

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Uno de los principales indicativos de esta situación se encuentra en el Índice Provincial de Niñez (IPN) 2025, elaborado por UNICEF Argentina, que asigna a cada provincia un puntaje basado en cuatro dimensiones clave: condiciones materiales, educación, salud y violencia. Según el informe, aquellas provincias localizadas en la Patagonia, como Tierra del Fuego y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, suelen ocupar los primeros lugares del índice gracias a sus altos indicadores en múltiples dimensiones.

En contraparte, provincias del norte como Formosa, Chaco y Misiones están entre las más rezagadas, lo que refleja un escenario de oportunidades desiguales para los jóvenes en estas regiones.

El análisis del IPN revela que aunque el promedio nacional ha mejorado a lo largo de los años, alcanzando un valor de 0,630 en 2025 en una escala donde 1 representa las mejores condiciones posibles, esta mejora no ha sido uniforme. Algunos territorios avanzan a un ritmo más acelerado que otros, exacerbando las brechas existentes entre el norte rezagado y el sur más próspero de Argentina.

Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social de UNICEF Argentina, subraya que el origen social y el lugar de residencia continúan influenciando notablemente las oportunidades disponibles para los niños y adolescentes. Las capacidades institucionales desiguales y distintas estructuras productivas son factores que contribuyen a consolidar estas disparidades. El estudio insta a que las soluciones no dependan únicamente de medidas provinciales, sino que sean parte de una constante articulación entre políticas nacionales y locales.

La educación resulta ser uno de los componentes más críticos y con menor progreso según las evaluaciones. Además de garantizar la asistencia a las instituciones educativas, es urgente asegurar que esta asistencia sea transformada en aprendizajes de calidad y en la culminación exitosa de los estudios secundarios. Sin avances significativos en estos aspectos, el futuro laboral y económico de estos jóvenes se verá igualmente limitado por las desigualdades percibidas durante la infancia.

En suma, el informe de UNICEF Argentina fomenta una reflexión respecto a cómo las políticas de desarrollo deben considerar el bienestar infantil como un componente crítico y promover una convergencia nacional hacia condiciones más equitativas y justas para los niños y adolescentes de todas las provincias, buscando cerrar de manera efectiva las brechas que aún perviven en el país.

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