Una inversión millonaria promete transformar el Valle Inferior del río Negro: cuenta regresiva para un crédito del BID
El Valle Inferior se prepara para una de las mayores inversiones de las últimas décadas en su sistema de riego que será histórica. En este marco, en el ente trabajan junto con la Unidad de Financiamiento Internacional (UFIM) en los pliegos de licitación de un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tras gestionados del gobierno de Río Negro. Contempla 14 millones de dólares y tendrá como principal destino la modernización de la infraestructura.
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El presidente del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi), Gastón Gutiérrez, habló con NoticiasNet y explicó que el programa se estructura en tres grandes componentes: infraestructura de riego, asistencia técnica y capacitación, y fortalecimiento institucional.
El primero concentra la mayor parte de los recursos, alrededor de 12 millones de dólares, y contempla intervenciones en distintos puntos del sistema, con el objetivo de mejorar la conducción, regulación y entrega del agua a los productores.
Dentro del componente de infraestructura se prevén trabajos sobre el canal principal revestido y las plantas de bombeo del sistema con 300 kilómetros de canales, además de la modernización de distintos puntos de regulación.
Entre las obras enumeradas por Gutiérrez aparecen el cambio, motorización y electrificación de las compuertas en las dársenas de los kilómetros 21 y 30, junto con el recrecimiento de aproximadamente cuatro kilómetros del canal principal.
También está contemplada la readecuación de la planta de bombeo del kilómetro 1.000, que forma parte de un sistema diseñado hace más de 50 años. Gutiérrez explicó: “El sistema de riego del Idevi funciona principalmente por gravedad y cuenta con cuatro plantas de bombeo destinadas al drenaje de excedentes. Sin embargo, una de ellas, la ubicada en el kilómetro 1.000, nunca llegó a contar con las bombas previstas originalmente”. En esta línea, subrayó que el programa contempla ahora la instalación de esas bombas de drenaje.
A esto se suma la impermeabilización de unos 2,5 kilómetros del canal secundario 3, la colocación de cuatro compuertas de regulación de nivel constante y la instalación de nuevos módulos parcelarios.
Este último punto representa una intervención significativa, puesto que el titular del Idevi dijo que “se prevé incorporar 20 módulos nuevos y remplazar otros 180, alcanzando unos 200 módulos parcelarios sobre un total cercano a 560 empadronados. Es decir, es una intervención que alcanzaría aproximadamente a un tercio de los módulos existentes”.
No todo será obra: también habrá capacitación
El segundo componente del programa apunta directamente a productores y trabajadores del sistema. Según detalló Gutiérrez, se realizarán jornadas y talleres de capacitación, además de misiones comerciales de productores hacia potenciales mercados y empresas vinculadas al agregado de valor.
También habrá actividades relacionadas con el uso eficiente del agua, buenas prácticas agrícolas y buenas prácticas ganaderas. El objetivo es que la inversión en infraestructura tenga su correlato en el modo en que se utiliza y administra el recurso. Para este componente se prevé una inversión de aproximadamente 90.000 dólares.
El Idevi también busca fortalecerse puertas adentro
El tercer eje está vinculado al fortalecimiento institucional. Aunque representa una inversión menor respecto de las obras de infraestructura, desde el organismo lo consideran estratégico. El programa incluye equipamiento, maquinaria, mejoras edilicias, estudios hidráulicos, mediciones y herramientas para mejorar el funcionamiento cotidiano.
Entre el equipamiento previsto aparecen una motoniveladora, una retroexcavadora, un camión tractor con carretón, una desbrozadora, una selladora de juntas y una niveladora de arrastre, además de una camioneta y cuatro motos.
¿Por qué motos? La explicación tiene que ver con la extensión territorial del sistema. Desde Viedma hasta la bocatoma hay unos 90 kilómetros, pero el Idevi administra y recorre un sistema que, en total, cuenta con aproximadamente 500 kilómetros de caminos. Las motos permiten agilizar las tareas de inspección y seguimiento de canales, drenajes, acequias y descargadores.
También se incorporarán equipos GPS, bombas de inmersión, una minicargadora y herramientas informáticas. En paralelo, el IDEVI avanza con la contratación de un software destinado a sistematizar la información hídrica de todo el sistema.
El fortalecimiento institucional contempla además mejoras edilicias en las instalaciones del CEMAT, que llevan varios años y presentan distintos inconvenientes. Para este componente se estiman unos 1,6 millones de dólares.
Por lo expuesto, se trata de una inversión que tendrá un impacto inédito en las últimas décadas sobre el sistema productivo del Valle Inferior.
Una aclaración: los $117 millones del kilómetro 21 fueron otra obra
El director del Idevi también diferenció este financiamiento de una obra recientemente ejecutada en el kilómetro 21. La inversión de 117 millones de pesos destinada al recambio de compuertas del descargador del canal principal no forma parte de este crédito, sino que fue financiada por el Gobierno de Río Negro a través del DPA.
En ese caso se reemplazaron cinco compuertas que tenían más de 50 años y se incorporó su mecanización, ya que el sistema manual había quedado prácticamente amortizado. Gutiérrez destacó que el Estado provincial continúa realizando inversiones en el sistema de riego y que estas obras no implican trasladar el costo directamente a los productores a través del canon de obra.
El desafío de ampliar la frontera productiva
La millonaria inversión llega en un contexto de retracción económica y menor ritmo de obra pública, pero desde el IDEVI entienden que el sector productivo debe seguir siendo una prioridad.
Gutiérrez planteó que la apuesta provincial apunta a ampliar la frontera agrícola, fortalecer las áreas bajo riego y desarrollar las cadenas de valor, además de consolidar una matriz productiva más diversificada.
En ese escenario, mencionó el crecimiento de actividades como el ajo, la alfalfa, la cebolla, la papa, el zapallo, la ganadería, los forrajes, las pasturas, los cereales y los frutos secos, entre otras producciones que se desarrollan en los valles rionegrinos.