2026-08-19

APATÍA

Un estudio de la UBA reveló que el 42% de los argentinos no se identifica con ningún partido político

La cifra del 42% representa un máximo histórico de desapego partidario que consolidó su crecimiento a partir del año 2024.

Un estudio reciente del Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires sugiere que el paisaje político argentino se encuentra en medio de una transformación notable. En un contexto donde las elecciones presidenciales se acercan, el reporte titulado "Creencias Sociales 2026" revela una preocupante desafección política: el 42% de la población no se identifica con ningún partido. Esta cifras agrega un nivel de complejidad a un país que históricamente se ha caracterizado por su vitalidad política.

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Aunque el desapego partidario está en un 42%, fenómeno que ha resistido el paso del tiempo desde su evidente aumento en 2024, también se observa que seis de cada diez interesados políticos apenas prestan atención al desarrollo político general, una cifra que refleja el cansancio y entristecimiento por la arena política tanto a nivel nacional como local.

Este fenómeno, denominado "ningunismo," comporta un gran peso en la sociedad, equiparable al de algunos de los partidos políticos más fuertes de Argentina. Sin embargo, la disociación partidista no necesariamente supone una falta de posición ideológica, demostrando que la sociedad posee intereses y valores que cruzan el espectro político tradicional.

El fenómeno se encuentra distribuido de manera uniforme tanto en edades, géneros como en niveles de educación en el país, enfrentándose un crecimiento notable respecto al último estudio realizado en 2025 donde el índice de desapego era significativamente más bajo.

Un dato interesante se refiere a la vida personal de los argentinos: siete de cada diez personas están dispuestas a entablar relaciones sentimentales con individuos de ideas políticas opuestas, lo que arroja luces sobre una mayor tolerancia en el ámbito privado. No obstante, dicha tolerancia no necesariamente se traduce en cohesión social, pues un asombroso 71% cree que hoy en día no se puede confiar en la mayoría de las personas.

Y únicamente el 10% participa actualmente de manera activa en estructuras políticas o asociativas, tanto sociales como comunitarias. Este dato de escasa participación resuena fuerte al respecto de la falta de interés ciudadano en los procesos de cambio colectivo.


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