2026-08-19

"Estuve 17 años en la oscuridad": la historia de Víctor uno de los egresados de los Hogares de Cristo

De tocar fondo a capacitarse para ayudar a otros: así funciona el acompañamiento integral de los Hogares de Cristo en Viedma y cómo acceder al Centro de Día.

La parroquia La Merced continúa expandiendo la red de acompañamiento para personas que atraviesan consumos problemáticos a través de los Hogares de Cristo en Viedma. Con una propuesta integral que abarca desde la asistencia ambulatoria hasta la reinserción social, la institución sumó un nuevo dispositivo, Casa Betania.

Leé también: Cómo funciona el programa gratuito de Hogares de Cristo y cómo colaborar

Este nuevo espacio está orientado a la reinserción socio-laboral de quienes egresaron del Hogar Convivencial y funciona también como lugar de descanso para voluntarios y coordinadores.

Para conocer un poco la realidad de uno de los egresados de los Hogares de Cristo, NoticiasNet visitó la institución y dialogó con Víctor Carrasco, quien luego de completar el proceso de recuperación egresó y ahora es uno de los colaboradores de la institución.

Víctor Carrasco, de 39 años de edad y originario de Ingeniero Huergo, llegó a Viedma en agosto del año pasado tras 17 años de consumo continuo. Luego de completar los umbrales del tratamiento y superar la etapa crítica, ahora asumirá el rol de coordinador en la Chacra y residirá los fines de semana en Casa Betania junto a tres compañeros de egreso.

"Yo vivía solo en la oscuridad, había perdido todo, pero aferrarme a Dios fue el pilar esencial que hoy me mantiene con vida y limpio. Acá volví a tener una familia, contención, y encontré la oportunidad de perdonarme y sentirme útil", afirmó Víctor, quien además proyecta replicar este modelo de asistencia en su pueblo natal para ofrecer contención a más personas.

Consumo

Consultado por su historia de vida, manifestó que “fui papá a los 20 y a los 22 empecé a consumir, tenía mi familia, la madre de mi hijo, pero una mala elección por ir a acompañar a otra mujer, en ese momento, que después falleció, y después no tuve el valor para recuperar mi familia nuevamente”.

En este orden, relató que “hasta los 38 años estuve en situación de consumo, ahí me enteré de los Hogares de Cristo y me aferré a Dios, creía y no creía, para lo bueno no le daba importancia y para lo malo le echaba la culpa, entonces indirectamente creía, y ahí fue donde tuve que aferrarme a ese poder superior que es el pilar esencial que hoy te mantiene en vida y limpio”.

Según relató, luego de transitar los pasos necesarios para su recuperación actualmente se encuentra en Casa Betania. Sobre esta nueva etapa de su vida expresó que “hace poco me comunicaron que voy a pasar a ser coordinador en Chacra, y ahí va a cambiar el movimiento, voy a estar los días de semana en Chacra y los fines de semana vengo a descansar a Casa Betania, donde van a estar los otros hermanos de mi camada, con los que arrancamos el proceso y lo terminamos juntos”.

Al preguntarle por qué decidió quedarse en Viedma tras finalizar el proceso de recuperación, expresó que “es para salir del entorno en que me encontraba, soy Ingeniero Huergo, es un pueblo chico, conozco todos los recovecos, y no es el momento como para volver todavía, me tengo que seguir fortaleciendo y capacitando".

Además,señaló que "acá me están dando la posibilidad de estudiar, estoy haciendo cursos en Sedronar, y ahora empecé operador socioterapeuta en adicciones, mi idea es capacitarme y fortalecerme para seguir estando al servicio, tanto sea en el hogar o dónde me toque, pero mi idea también es ir armando en este tiempo un proyecto para poder ayudar a las personas que están en consumo en Ingeniero Huergo, armar algo parecido a esto, pero a menor escala”.

Familia

En otro orden de cosas, al ser consultado sobre qué encontró en Viedma y particularmente en los Hogares de Cristo, afirmó que  “encontré la familia, la contención, siempre hay alguien que te escucha, que te entiende y que no te va a juzgar, ese es nuestro gran problema, porque ahora volvés a la sociedad y la gente no te cree que te recuperaste, que cambiaste tu vida, y bueno, eso duele mucho que te juzguen sin saber lo que uno sufre, pero es un hermoso proceso donde a lo largo de todo este año volvés a tener responsabilidad en vos mismo, confianza, amor propio, y desde ahí te perdonás y podés perdonar, tenés compasión por los hermanos y después ya te sentís útil".

En este orden, añadió que "quienes egresamos de los Hogares de Cristo estamos para ayudar al que quiera cambiar. A ellos les decimos que pierdan esa vergüenza de que lo juzguen, acá va a ser abrazado, comprendido, y no va a ser juzgado, sino que va a ser ayudado y va a tener amor. Amor de la familia del hogar de Cristo”.

Para finalizar, sostuvo que “quiero agradecerle a toda la gente que está a nuestra disposición, al Padre Luis, a los coordinadores, y a toda la gente que hay detrás de ellos, porque ellos son la cara visible, pero detrás hay mucha gente que está con nosotros voluntariamente, que no cobran un peso y dedican lo más valioso que tenemos, la vida y el tiempo, a estar ayudándonos y acompañándonos en cada momento que necesitemos”.

Programas

A través de los Hogares de Cristo Viedma la parroquia La Meced lleva adelante distintos programas. Desde el más conocido el Hogar Convivencial para abordar los consumos problematico, Centro de Día donde se trabaja de forma ambulatoria, el Albergue y ahora este nuevo proyecto llamado Casa Betania para la reinserción social y laboral.

Este último se pone en marcha para dar respuesta a las personas que estuvieron a punto o egresaron del programa Hogar Convivencial y padecen los consumos problemáticos, también es una casa de descanso para aquellos que eligen colaborar como voluntarios en el proyecto, teniendo presente siempre la búsqueda de su reinserción socio-laboral.

Al respecto, el coordinador general de Hogares de Cristo de Viedma, Sebastián Romero expresó que “sabiendo que la enfermedad es de por vida, es multicausal, que no reconoce estratos sociales y que como institución no queremos institucionalizar a las personas que pasaron por el Hogar Convivencial. Teniendo presente que resulta sumamente restrictivo de la libertad ambulatoria, económica, etc".

Para finalizar, sostuvo que "es por todo ello y más es que ponemos en marcha dicho programa para dar respuesta a nuestros hermanos. Haciendo más palpable el Acompañamiento Comunitario e Integral dentro de la filosofía de los Centros Barriales Familia Grande del Hogar de Cristo”.

Los Hogares de Cristo funciona en la sede de Italia y Belgrano, en la capilla Virgen Misionera, así como también en la parroquia Nuestra Señora de la Merced, ubicada sobre calle Yrigoyen, frente a plaza Alsina.

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