PERSONAJES
Moria Casán se calentó con su marido Pato Galmarini y le dio un ultimatum: “No logro que…”
Moria Casán y su singular carisma jamás pasan desapercibidos, y menos cuando se trata de comentar asuntos personales que rápidamente se transforman en temas de discusión pública. Esta vez, la actriz y conductora abrió un capítulo más en la novela de su relación con Pato Galmarini al comentar en tono crítico sobre su elección de vestimenta durante el reciente estreno de la serie basada en su vida, que tuvo lugar en el Teatro Lola Membrives.
La pareja, que alguna vez fue considerada un ejemplo de contrastes atractivos, se volvió a topar con un clásico tira y afloja relacionado al vestuario. El Teatro Lola Membrives fue testigo del resurgimiento de esta pequeña disputa, cuando Moria, de manera explícita, señaló el desacuerdo por la ausencia de corbata en el atuendo de Galmarini.
Con una honestidad que la caracteriza, Moria expresó su descontento con la indumentaria escogida por Galmarini para este evento que prometía ser uno de los momentos culminantes del año. "¡Qué guacho! No se puso corbata... al menos que me acompañe porque yo voy de largo y él con suéter", comentó la conductora, ilustrando con picardía las situaciones en las que ambos unen sus estilos, cada uno a su manera.
Su anécdota no es cuestión nueva: resurgió como una pequeña batalla doméstica que viene de tiempo atrás, especialmente recordada está la asamblea en el glamuroso Teatro Colón, donde, dijo, solo bajo la advertencia funcional, logró hacer que Galmarini accediera a llevar corbata, con la condición de que no podría sentarse a su lado si aparecía sin ella.
Pese a enfrentar reveces doméstico-estilísticos, Moria no deja de recalcar lo mucho que valora su disposición a ser parte de su vida en el ojo público. Estos gestos, aunque aparentemente menores, son cruciales en la sustentabilidad de la relación que comparten desde hace ya cinco años. Sin embargo, conversaciones acerca del matrimonio no ocupan los sueños de Casán y sus recientes postulaciones reafirman su propia perspectiva crítica, tornada aún más mordaz cuando Galmarini, una figura pública llena de responsabilidades familiares, volvió a proponerle matrimonio: "Dejate de joder", fue el epílogo de su respuesta espontánea, echando nuevamente una dosis de humor a su carismática relación.