La cápsula del tiempo de 1953 que podría estar bajo el Centro Cultural y ahora buscan recuperar
Viedma tiene una cápsula del tiempo que podría llevar más de siete décadas enterrada en un lugar que hoy forma parte del predio del Centro Municipal de Cultura.
La información comenzó a conocerse este jueves 13 de agosto, a partir de testimonios vinculados con la historia del antiguo Monolito del 7 de Marzo, y vuelve a poner la atención sobre un elemento que habría sido colocado allí en 1953 con la intención de que generaciones futuras pudieran recuperar una parte de la vida de aquella época.
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La historia se remonta al 23 de abril de 1953, cuando durante la gestión del intendente Otto Lehner fue inaugurado el Monolito del 7 de Marzo, ubicado sobre calle Gallardo, en el sector lindero al actual Centro Municipal de Cultura.
De acuerdo con información transmitida por Omar “Pocho” Lehner, hijo del entonces jefe comunal, en oportunidad de aquel acto se habría colocado en las inmediaciones del monumento una cápsula con mensajes, elementos y testimonios de la sociedad de mediados del siglo XX.
El dato adquiere especial interés porque la cápsula nunca fue localizada con precisión. Tampoco se conoce, hasta el momento, documentación que permita establecer exactamente qué contenía, el punto en el que fue enterrada o si quienes la colocaron dejaron fijada una fecha determinada para su recuperación.
Existe, además, una fotografía histórica correspondiente a la inauguración del monolito en la que puede observarse un elemento de forma rectangular que podría estar relacionado con aquella cápsula. La imagen constituye una de las pistas que permiten reconstruir la historia, aunque todavía no alcanza para determinar dónde se encuentra actualmente el supuesto depósito.
El contexto en el que vuelve a aparecer esta historia no es casual. El Centro Municipal de Cultura atraviesa el inicio de una obra de ampliación y refuncionalización que contempla una importante intervención sobre el predio. Por ese motivo, la posibilidad de que una estructura vinculada con la cápsula permanezca enterrada en las inmediaciones del monolito genera ahora la necesidad de establecer medidas de resguardo antes de que avancen los trabajos.
En ese marco, las concejalas Vanessa Cacho Devincenzi, de Patria y Futuro, y María Andría, de Cambia Río Negro, solicitaron formalmente al intendente Marcos Castro, a funcionarios municipales de las áreas de Cultura y Obras Públicas y al ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, que se informe a la empresa constructora sobre la existencia de este antecedente histórico.
El objetivo del pedido es evitar que eventuales movimientos de suelo, excavaciones o modificaciones en el sector puedan provocar la remoción, destrucción o pérdida de la cápsula si efectivamente continúa allí.
Cacho Devincenzi recordó que el Monolito del 7 de Marzo fue inaugurado durante la intendencia de Otto Lehner y señaló que fue declarado Monumento Histórico Municipal en noviembre de 2024. Según explicó, el testimonio aportado por el hijo del exintendente sostiene que la cápsula fue colocada en las inmediaciones del monumento durante aquel acto.
La concejala también hizo referencia a la fotografía histórica en la que aparece el elemento rectangular que podría corresponder con la estructura vinculada a la cápsula, aunque reconoció que hasta el momento no pudo establecerse con certeza su ubicación.
La eventual recuperación permitiría acceder a un testimonio material de la Viedma de 1953: documentos, mensajes u objetos que podrían reflejar qué pensaban, qué esperaban o qué quisieron transmitir hacia el futuro quienes participaron de aquella iniciativa.
Hay, sin embargo, una incógnita central que permanece abierta: no se conoce por ahora si la cápsula de 1953 tenía una fecha prevista para ser abierta. Ese dato podría resultar fundamental para saber si, más de 70 años después de su colocación, la generación actual ya estaría dentro del tiempo previsto para recuperarla.
La historia contrasta con otra cápsula del tiempo que Viedma conserva desde hace apenas una década y cuya fecha de apertura sí está perfectamente determinada. Se trata de Nuntius, construida por INVAP en el marco del Bicentenario de la Independencia y actualmente emplazada en los jardines del Ministerio de Economía de Río Negro. Esa cápsula fue concebida para ser abierta el 9 de julio de 2066, cuando se cumplan 250 años de la Independencia.
Mientras esa cápsula permanece visible y protegida, a la espera de una fecha que ya está escrita, la de 1953 representa todavía una incógnita: una cápsula que habría sido enterrada hace más de siete décadas, cuya ubicación se desconoce y cuyo eventual momento de apertura tampoco está documentado.