SOLIDARIDAD
Terremoto en Colombia: un restaurante argentino reparte comida para colaborar con las víctimas
En la ciudad de Cali, una de las más golpeadas por el reciente terremoto del 12 de agosto de 2026, se están gestando fuertes muestras de solidaridad. Esta tragedia de magnitudes catastróficas, con una magnitud de 7.4 en la escala de Richter, no solo dejó devastación material, sino que también permitió ver el lado más humano y empático de sus habitantes y comercios.
En el corazón del barrio San Antonio, un restaurante de procedencia argentina ha tomado la batuta para brindar apoyo a los damnificados. Restó CABA, bajo la dirección del argentino Joaquín Rodríguez y su compañera Gisele Yiseth Zea, transformó sus instalaciones en un centro de apoyo logístico y de alimentación para los afectados. Desde el primer instante, la preocupación por la comunidad motivó a este equipo a actuar. Rodríguez, al revivir aquellos instantes, mencionó cómo la visión de la gente tratando de ayudar lo impulsó a poner manos a la obra.
El restaurante se ha reinventado y ahora opera tanto como servicio habitual como en formato de cocina comunitaria, haciendo viable la preparación y distribución de viandas de alimentos para las víctimas y socorristas. Rodríguez y Zea compartieron que cada jornada se plantea una meta clara: confeccionar 200 almuerzos al día ajustando su producción según la demanda presente. "Es algo que nunca pensamos hacer, pero cuando estas cosas pasan, el sentido comunitario se impone", mencionó Rodríguez al describir cómo la comunidad y su equipo se han unido.
Además, la red de apoyo crece día con día. Alrededor de 15 voluntarios, “clientes, amigos y otras personas solidarias" junto a diversos negocios coordinan la logística de mercancías. Las entregas se realizan en puntos previamente identificados y lleva toda una operación bien sincronizada lo que asegura que la ayuda llegue donde más se necesite. El éxito de la iniciativa se evidenció desde la primera jornada, en donde lograron repartirse entre 350 y 400 comidas.
Vista la dinámica generada, Restó CABA decidió centrarse en requerir empaques y proteínas, resaltando que la recepción de vegetales, arroz y granos se había cubierto satisfactoriamente. Añadieron que el resto de aportes debía derivarse hacia instituciones regulares de ayuda como la Cruz Roja.