Cómo sigue la situación de la toma Perón en Viedma: la palabra de uno de los referentes
En los últimos días hubo mucha repercusión en el autodenominado “Barrio Perón”, un asentamiento irregular ubicado entre la ruta Provincial 1 y la avenida Perón, en terrenos que corresponden a YPF. La Fiscalía N°6 emitió una serie de notificaciones a más de 30 familias y se espera que ese número se redoble. Por el momento, todos los vecinos tendrán una representación letrada oficial, porque no pueden pagar los costos de un abogado privado.
Ante este escenario, los ocupantes salieron a las calles a reclamar. El referente de la toma Perón, Ezequiel Osorio habló con NoticiasNet y explicó cómo surgió la ocupación, cuál es la situación actual de las familias y qué esperan frente al proceso que podría terminar con un desalojo.
Según contó, el espacio comenzó a ser ocupado por familias que necesitaban una solución habitacional y que, ante la imposibilidad de acceder a un terreno o una vivienda por las vías tradicionales, decidieron avanzar con la toma. “Nosotros no vinimos acá porque sí. Hay familias que necesitan un lugar donde vivir y no tienen otra posibilidad”, sostuvo Osorio.
El referente remarcó que detrás de cada terreno hay una familia y planteó que la situación no debería analizarse únicamente desde el aspecto judicial. “Acá hay personas, hay chicos, hay familias que necesitan una respuesta. No estamos hablando solamente de un pedazo de tierra”, señaló.
El nombre Barrio Perón, según explicó, tampoco fue elegido al azar. “Le pusimos Barrio Perón porque queremos que algún día sea un barrio de verdad”, expresó.
Para Osorio, la denominación representa justamente la expectativa de que la toma pueda transformarse con el tiempo en un sector urbanizado, con servicios y condiciones dignas para quienes viven allí.
La situación, sin embargo, atraviesa un momento de tensión por el pedido de desalojo. Las familias que permanecen en el lugar buscan evitar que la medida avance y reclaman que antes de cualquier decisión se contemple la situación particular de quienes viven en el predio. “Nosotros queremos una solución. No queremos estar toda la vida en una toma, queremos tener nuestro lugar, nuestras casas y poder vivir tranquilos”, afirmó el referente.
Osorio también cuestionó que muchas veces se reduzca el conflicto a la discusión sobre la ocupación de tierras y pidió poner el foco en el problema habitacional que atraviesan numerosas familias. “Si hubiera posibilidades reales para que una familia pueda acceder a un terreno y construir su casa, seguramente no estaría pasando esto”, mencionó.
Mientras el conflicto continúa, las familias del denominado Barrio Perón permanecen expectantes ante lo que pueda ocurrir y sostienen su reclamo para encontrar una salida que les permita quedarse en el lugar. “Nosotros vamos a seguir reclamando una solución. Queremos que se nos escuche y que se entienda por qué llegamos hasta acá”, amplió.
“La situación actual acá, dentro del barrio, es que nosotros somos 34 familias notificadas, procesadas por una causa penal por usurpación, más las otras familias que faltan notificadas. Esa es la situación actual”, explicó.
El reclamo volvió a tomar fuerza luego de una movilización y de la reunión que los vecinos mantuvieron con el intendente. Según Osorio, el encuentro fue positivo y les permitió abrir una instancia de diálogo. “Tuvimos una reunión positiva, el intendente nos atendió con toda humildad y estamos conformes con esa reunión. Seguimos adelante respecto a esta lucha”, sostuvo.
“Hay vecinos que están viviendo hace 13 años”
Uno de los principales argumentos que plantean las familias es el tiempo que llevan viviendo en el lugar. Osorio aseguró que algunos vecinos están allí desde hace más de una década.
“Acá hay vecinos que están viviendo hace 13 años ya. Tengo entendido que hay uno que vive hace como 14 años. Yo vivo acá en el barrio, ya le llevo nueve años”, relató.
En ese tiempo, las viviendas fueron creciendo y el espacio dejó de ser, según describen los vecinos, un terreno abandonado para convertirse en un barrio con casas de materiales, calles y espacios utilizados cotidianamente por las familias.
“Uno cuando llega a lugares como estos es por circunstancias de la vida, porque anda rondando con sus hijos, porque la vida está difícil, porque el país está difícil, porque los alquileres vuelan, porque los trabajos escasean y uno no tiene recursos, termina en situaciones difíciles y termina tomando decisiones”, señaló.
“Obviamente, dejamos bien en claro que nosotros queremos pagar el terreno, queremos pagar el predio. Somos gente trabajadora, somos gente civilizada”, afirmó.
En ese sentido, reconoció que la situación genera incomodidad y que los propios vecinos entienden que existe un conflicto con el derecho a la propiedad. “Tenemos dolor nosotros dentro nuestro por la situación que estamos pasando, porque no queremos ser ese tipo de ciudadano para el país, no queremos ser ese tipo de ciudadano para nuestra provincia. No es lo correcto, pero necesitamos vivir, constituimos un barrio y no lo podemos abandonar”, expresó.
“No podemos dejar nuestro barrio, nuestro futuro, todos nuestros sacrificios que vivieron nuestros hijos. Mis hijos nacieron acá, yo tengo a mi hijo más chico que nació acá”, sostuvo y cerró: “No nos vamos a ir de acá, no nos vamos a movilizar a otro predio. ¿Por qué vamos a destruir todo lo que nosotros construimos? ¿Cómo vamos a empezar de cero nosotros? ¿Cómo vamos a arrancar de nuevo de cero nosotros?"