Un médico entró con su camioneta a un área protegida y provocó daño ambiental: las excusas que dio al juez
Durante el reciente fin de semana, una situación alarmante tuvo lugar en la provincia de San Juan, específicamente en el área protegida de Pampa del Leoncito. Una camioneta ingresó sin autorización a esta vulnerable reserva natural, dejando tras de sí marcas significativas que han sido inmediatamente catalogadas por las autoridades locales como un grave daño al medio ambiente. El suceso ha despertado una importante consternación entre la comunidad y los responsables del cuidado del patrimonio natural de la zona.
El municipio de la región no tardó en tomar cartas en el asunto y difundió imágenes junto a un video que trazan el recorrido intrusivo del vehículo a través de la extensa planicie. Las profundas huellas dejadas por el neumático del vehículo ofrecen una cruda evidencia del impacto ambiental que ha generado este incidente. Esta situación plantea una grave amenaza a la estabilidad ecológica del lugar, cuyas características únicas podrían tardar muchos años, si no décadas, en recuperarse.
La persona identificada como responsable del percance es Agustín Añó, un médico de 46 años de origen mendocino. El vehículo implicado pertenece formalmente a una mujer residente en Godoy Cruz, conforme a las inscripciones oficiales de registro. La camioneta ha sido incautada por la Gendarmería Nacional conforme avanza la investigación judicial destinada a aclarar responsabilidades y establecer el marco de sanciones que correspondan en este caso de grave transgresión.
Sebastián Carbajal, el actual intendente de Calingasta, ha expresado su firme repudio ante los eventos ocurridos. Según sus declaraciones, no solo se trata de una afectación severa al medio ambiente, sino también de una clara infracción a las normas vigentes dado el acceso prohibido a vehículos en estas áreas naturales protegidas. A su juicio, las cláusulas de penalización actuales se han mostrado insuficientes para disuadir este tipo de comportamientos, dado que en situaciones anteriores las multas han oscilado alrededor del millón de pesos, cifra que él estima no está en concordancia con el irreparable daño ambiental sufrido, el cual, según los expertos, podría tardar hasta un siglo en sanarse de manera natural.
Entre los muchos desafíos que enfrenta el ecosistema de la Pampa del Leoncito, predominan las condiciones climáticas áridas y extremas que hace de cada marca una ilusión visual perenne. Según lo relatado por Carbajal, el conductor condenado llevó a cabo varias maniobras de avance y retroceso por una extensión de hasta 300 metros, procurando sin éxito retirar el vehículo, lo cual exacerbó el estropicio en la superficie. Al intentar liberar el vehículo del área protegida, quienes participaron del operativo de rescate emplearon un féretro de escalera para motos, que subrepticiamente se enterró en la superficie, y asimismo, generaron nuevas huellas al proceder con vehículos adicionales, añadiendo complejidad al daño preexistente.
Ante la trascendencia del hecho y la apertura de una causa contravencional, Añó se presentó de forma voluntaria ante el Juzgado de Paz de Calingasta para ponerse a derecho e ingresar su descargo.
Según informó el juez Andrés Troche, la estrategia de la defensa se basó en el desconocimiento de las normas locales y en la presunta falta de cartelería visible en los ingresos. Sin embargo, el magistrado remarcó que los accesos principales al área natural cuentan con la señalización correspondiente sobre prohibiciones y restricciones.
En sus explicaciones formales, el médico argumentó además que la oscuridad del momento y la sorpresiva presencia de agua en el suelo influyeron de manera determinante en el desenlace.
Tras prestar declaración, permaneció en libertad mientras la Justicia evalúa las actuaciones junto a la Dirección de Patrimonio de la provincia. El Código de Faltas de San Juan contempla sanciones económicas que podrían alcanzar el millón de pesos para este tipo de infracciones contravencionales contra el medio ambiente.