Mario Quilén: “Queremos jugar y que sea una fiesta como siempre lo hace la gente de Patagones”
La espera se hizo larga para Rampla Juniors. El equipo se prepara para la definición del Torneo Apertura del fútbol barrial de Patagones, donde enfrentará a Villa Lynch, en una final que todavía aguarda por fecha y horario.
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En ese contexto, Mario Quilén atraviesa la previa desde un lugar particular. Después de la salida de su hermano, tomó la conducción del equipo con el objetivo de sostener un grupo que viene realizando una gran campaña y que ahora espera por el partido más importante del campeonato.
“Estoy a la espera. Yo sufro más afuera de la cancha que cuando estuve adentro”, reconoció Quilén, quien conoce al club desde diferentes lugares y hoy tiene la responsabilidad de conducir al plantel.
“Tomé la decisión de tomar la dirección del equipo para que no se pierda el grupo después de la salida de mi hermano”, explicó.
Para el entrenador, una de las principales fortalezas de Rampla está justamente en el plantel que logró conformar. “Tengo muchos jugadores, buen grupo y confiamos mucho en ellos”, sostuvo.
La incertidumbre por la definición no modificó la preparación. Los propios futbolistas mantienen los entrenamientos por su cuenta para no perder ritmo y llegar de la mejor manera cuando finalmente se confirme el encuentro.
“Los chicos siempre salen a entrenar por su cuenta para llegar en forma. De hecho, en la primera suspensión hicimos un amistoso para sostener el ritmo”, contó.
La ansiedad tampoco es exclusiva del plantel. Dirigentes, jugadores y simpatizantes esperan la confirmación de una final que promete tener un gran acompañamiento popular.
“La ansiedad que tenemos es tanto de jugadores, dirigentes y la gente. Si el partido se hace un miércoles, la gente va a ir igual”, aseguró Quilén.
Y dejó en claro cuál es el deseo de todos los que forman parte de Rampla: volver a la cancha y disfrutar de una definición que también representa una fiesta para todo el fútbol barrial.
“Queremos jugar y que sea una fiesta como siempre lo hace la gente de Patagones”, afirmó.
Quilén vive esta espera desde diferentes lugares. Fue jugador, es hincha, dirigente y ahora entrenador, una combinación que hace todavía más especial la definición.
“Yo lo vivo de todos los lados, como hincha, dirigente, como jugador, pero no creo ser el único que lo vive así”, expresó.
Mientras espera que finalmente se confirme el día del partido ante Villa Lynch, intenta mantener la calma y transmitirla hacia un plantel que ya hizo su parte durante el torneo.
“Trataremos de estar tranquilos. Si se da, festejaremos; si no, trabajaremos para volver a competir”, cerró.