2026-08-05
Macabro hallazgo: encontró el cuerpo de una mujer dentro de una bolsa de basura
El cadáver se encontraba en un sector cubierto por agua, lo que requirió la intervención de los Bomberos para su extracción.
Mar Chiquita se vio sacudido por un espeluznante descubrimiento. Un hombre se disponía a dar su paseo matutino, acompañado de sus perros, cuando se topó con una escena de puro horror. Frente a él, semienterrada al costado de una zanja, una bolsa de basura negra ocultaba el cadáver de una mujer, hecho que desencadenó una serie de investigaciones por parte de las autoridades locales.
El hallazgo tuvo lugar en el camino Chara Huinca, un rústico paso rural que corre paralelo a la imponente Autovía 2, a la altura del kilómetro 367. Esta vía, que se extiende tranquila y serena por los alrededores de la localidad de Vivoratá, quedó momentáneamente en el foco de atención tras este aterrador descubrimiento. A solo 40 kilómetros de la conocida ciudad de Mar del Plata, la escena del crimen parecía querer guardar sus secretos bajo una tierra que el tiempo había decidido anegar con una tormenta casi profética.
El cuerpo, recuperado por los exhaustivos esfuerzos del cuerpo de Bomberos de la zona, encontró su tumba temporal en un rincón anegado, al que el agua no solo le traía pesos y medidas, sino apenas una pista sintomática de un drama escabroso.
El fiscal Ramiro Anchou, a cargo del caso, relató que todos los eventos del procedimiento se ubicaron tras las vías del ferrocarril, en las inmediaciones de la imponente estructura que constituye la planta energizadora de Abengoa. Mientras la Patrulla Rural preservaba el sitio bajo un manto de minuciosa cautela, el Ministerio Público Fiscal asumía la coordinación de lo que parecía ser una larga cadena de indagaciones y pericias.
Aunque el avanzado estado de descomposición del cuerpo representó un obstáculo inicial no menor, los expertos decidieron emplear uno de los métodos más eficientes para estos casos: el escaneo de las huellas dactilares de tres dedos preservados con sumo cuidado. Estas huellas, ingresadas en la base del sistema AFIS, revelaron los contornos de una historia de vida tan complicada como brutalmente interrumpida.
Las huellas revelaron, con un susurro silencioso, que la víctima podría llamarse Yésica, una trabajadora sexual de aproximadamente 40 años involucrada en un medio de adversidad que hizo de las calles su hogar transitorio.
Pese a las revelaciones iniciales, aún persisten muchas interrogantes. Por ahora, la carátula judicial quedará como averiguación de causales de muerte a la espera de pruebas más concluyentes.
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