ESCÁNDALO
Candela Arizaga: la historia de la ex de L-Gante que denunció a Facundo Moyano
Hasta hace poco, Candela Arizaga, de 23 años, era conocida principalmente por sus más de 300 mil seguidores en Instagram y su relación pasada con el cantante de cumbia L-Gante. Sin embargo, en un giro inesperado, se ha encontrado en el centro de las portadas de los periódicos, tras denunciar un evento desafortunado que ha instado una investigación judicial.
Candela había captado la atención en plataformas digitales, construyendo un perfil personal centrado en la moda y los viajes. Su estilo e influencia le permitieron colaborar con distintas marcas, compartiendo momentos idílicos de sus aventuras por el mundo. Fue precisamente en este ámbito que su vida personal llamó aún más la atención cuando se involucró sentimentalmente con el afamado cantante L-Gante a fines de 2024. Aunque la relación fue breve, brindó a Candela un nuevo nivel de fama, haciéndola un rostro familiar no solo en el mundo digital sino también en los medios de comunicación tradicionales.
La finalización de su romance con L-Gante no significó una pausa en su vida pública. Desde principios de 2026, el rumor de un nuevo acercamiento sentimental comenzó a envolverla, esta vez con el exdiputado Facundo Moyano. Esta vez, sin embargo, los rumores tomaron un carácter más serio después de un episodio inesperado surgido un martes en horas de la madrugada.
Esa noche, la tranquilidad de la avenida Del Libertador se vio alterada cuando Candela salió apresuradamente y sin ropa de un edificio. Según testigos, pidió ayuda frenéticamente, llamando la atención de la policía, que llegó rápidamente al lugar. Tras recibir atención médica inicial, Candela Arizaga declaró que había sido víctima de agresión, haciendo responsable al político con quien había sido vista recientemente.
Facundo Moyano fue detenido inmediatamente, un desarrollo que sacudió tanto el ámbito mediático como judicial. Mientras tanto, Candela recibía atención médica en el Hospital Pirovano para realizar las evaluaciones pertinentes y comienza a entrelazarse con el complejo sistema legal estadounidense.
El impacto de este suceso ha sobrepasado las fronteras de lo personal y público, haciendo que la influencer sea percibida más allá de la burbuja de las redes sociales. La investigación posterior tendrá que arrojar luz sobre las circunstancias que llevaron a su abrupta huida, un enigma que el público ansía descifrar. El caso, ahora en manos de la Justicia, establece un nuevo desafío a las dinámicas de poder y relaciones personales que sacude nuestro tiempo. A la espera de más detalles, la figura de Candela Arizaga se muestra como una síntesis de la fama moderna y sus desafortunadas complejidades.