Mbappé publicó una carta abierta después del Mundial: “Duele y dolerá durante un tiempo”
Casi dos semanas después de haber terminado su participación en el Mundial 2026, Kylian Mbappé publicó una carta en la que hizo un balance de su participación en el torneo. Lamentó no haber podido conseguir el título y contó que tuvo una charla con el DT Didier Deschamps.
La selección de Francia terminó en el cuarto puesto tras haber perdido 6-4 ante Inglaterra. Mbappé marcó 10 tantos durante el certamen y se convirtió en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo, con 22 conquistas en total (una más que Lionel Messi).
Ese mérito personal no opacó la tristeza del delantero del Real Madrid por no haber salido campeón. “No nos llevamos a casa el trofeo colectivo. Duele, y dolerá durante un tiempo; no voy a fingir lo contrario”, escribió en su cuenta de Instagram.
Además, agregó: “Estoy orgulloso de haber ganado la Bota de Oro, pero habría significado mucho más si hubiera ido acompañada de la Copa del Mundo. Quizás les debíamos un final mejor. Pero no siempre podemos elegir cómo termina la historia”. “Ya le he dicho a Didier lo que tenía que decirle. Él lo sabe”, explicó sobre la conversación que mantuvo con el entrenador Deschamps, para luego agradecerle a él y a sus colaboradores.
Finalmente, dejó en claro que en el futuro peleará nuevamente por ganar un Mundial con la Selección de Francia. “Nuestro camino juntos está lejos de terminar”, avisó.
El mensaje completo de Mbappé:
“Un mes de emociones. De superar nuestros límites. De orgullo al vestir los colores de Francia. Y, sobre todo, de pasión: la misma pasión que nos mueve en el campo y que los mueve a ustedes, ya fuera viéndolo desde casa o alentando en las tribunas. Eso es lo que vivimos juntos. Una historia increíble. No nos llevamos a casa el trofeo colectivo. Duele, y dolerá durante un tiempo; no voy a fingir lo contrario. Estoy orgulloso de haber ganado la Bota de Oro, pero habría significado mucho más si hubiera ido acompañada de la Copa del Mundo. Quizás les debíamos un final mejor. Pero no siempre podemos elegir cómo termina la historia. Lo que sí podemos elegir es qué ponemos en ella, y nosotros lo dimos todo. De eso sí podemos estar orgullosos.
Gracias a mis compañeros. Sin su trabajo, sus carreras, sus pases, sin el espíritu que nos llevó desde el primer partido hasta el último, jamás habría podido marcar tantos goles. Este premio le pertenece al equipo tanto como a mí. De niño, soñaba con jugar un Mundial. Tan solo uno. Ya he jugado tres, he ganado uno y este año he tenido el inmenso honor de ser el capitán de mi país. Nunca lo olvidaré.
Muchos de ustedes trasnocharon, algunos hasta bien entrada la noche, para vernos jugar al otro lado del océano. Se reunieron en casa, en bares, con la familia y los amigos, en Francia y mucho más allá. Otros estuvieron allí con nosotros en los estadios, envueltos en la bandera francesa. Niños con estrellas en los ojos. Hombres y mujeres de todos los orígenes y generaciones, unidos por la sencilla alegría de compartir el momento.
Nunca dejaron de creer en nosotros. Ni en los momentos más difíciles. Ni siquiera cuando menos lo merecíamos. Esta historia fue escrita por millones de manos, no solo por los once que estábamos en el campo de juego; todas ellas impulsadas por la misma pasión.
Ya le he dicho a Didier lo que tenía que decirle. Él lo sabe. Gracias a él, a todo su equipo, a los fisioterapeutas, a los cocineros, a los preparadores físicos, a los conductores y a todos los que trabajan entre bastidores —a quienes nadie ve y sin los cuales nada de esto habría sido posible—. Y gracias a todos los que nos recibieron y nos apoyaron en todo Estados Unidos.
En el fondo, el fútbol sigue siendo un juego. Un juego que nos tomamos muy en serio, que intentamos dominar durante toda la vida, pero un juego al fin y al cabo; y todo se reduce a lo mismo que cuando empezamos a jugar: un balón, un arco y el deseo de marcar. Por eso nos une de la manera en que lo hace.
Este Mundial ha llegado a su fin, pero la historia continúa. Habrá otros partidos, otras noches de verano e invierno en las que volveremos a reunirnos en torno a este mismo juego, con la misma ilusión intacta. Nuestro camino juntos está lejos de terminar.
Gracias por todo.”