Viedma no estaría en la hoja de ruta de la posible visita del Papa León a Argentina
La posibilidad de una nueva visita papal a la Argentina generó expectativas en distintos puntos del país, y Viedma no fue la excepción. Sin embargo, de acuerdo con las primeras versiones que trascendieron sobre la agenda del Papa León XIV, la capital rionegrina no formaría parte del recorrido previsto para noviembre, en caso de concretarse finalmente el viaje.
LEER MÁS: La final entre sus dos patrias y un mensaje que fue mucho más allá del fútbol
La planificación preliminar contempla una estadía breve en el país, con escalas en lugares de fuerte significado religioso como la Ciudad de Buenos Aires, el santuario de Luján y Córdoba. Además, la posibilidad de extender la gira hacia otros países de Sudamérica, como Uruguay y Perú, sería uno de los factores que limitaría la cantidad de destinos dentro de la Argentina.
La expectativa en Viedma tenía un antecedente histórico. En 1987, durante la última visita de un Papa al país, la ciudad fue incluida en la agenda de Juan Pablo II, en un contexto particular: apenas un año antes, el entonces presidente Raúl Alfonsín había anunciado el proyecto de traslado de la Capital Federal a Viedma y Carmen de Patagones, lo que había colocado a la región en el centro de la escena nacional.
Pero aquella presencia papal también estuvo vinculada con la profunda huella salesiana en la Patagonia. La visita permitió reforzar la difusión de las figuras de dos referentes de la congregación: ArtémideS Zatti y Ceferino Namuncurá, cuyas historias ya eran impulsadas desde hacía décadas por la comunidad salesiana.
Con el paso del tiempo, ambos caminos de santidad avanzaron. Ceferino Namuncurá fue beatificado en 2007 durante el papado de Benedicto XVI, mientras que Artemides Zatti fue canonizado en 2022 por el Papa Francisco, luego de haber sido beatificado por Juan Pablo II en 2002.
A 150 años de la llegada de los salesianos a la Argentina y a la Patagonia, la figura de Zatti mantiene un vínculo especial con Viedma, donde desarrolló gran parte de su obra dedicada a la salud y la atención de los más necesitados. Por eso, la posibilidad de volver a recibir a un Papa había despertado una ilusión particular en la comunidad local.