La familia nunca creyó en el suicidio: los documentos que anticiparon el giro de la causa por Agostina Jalabert
La detención de Juan Manuel Reverter en Estados Unidos cerró un largo capítulo de búsqueda para la familia de Agostina Jalabert. Pero mucho antes de que la Justicia mexicana modificara el rumbo de la investigación y lo acusara de feminicidio, los familiares de la joven ya sostenían que la hipótesis inicial no se correspondía con lo que había ocurrido en el departamento de Playa del Carmen.
NoticiasNet accedió a la presentación que Edgardo Jalabert dirigió el 27 de febrero de 2023 al entonces ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero. En esa nota, enviada apenas nueve días después de la muerte de Agostina, solicitó la intervención de la Cancillería argentina para que el Estado mexicano garantizara una investigación con perspectiva de género y tratara el caso como un presunto femicidio.
En el documento, el padre de la joven sostuvo que el procedimiento inicial presentaba importantes falencias. Entre ellas mencionó que el novio de Agostina no había sido detenido, que no se le había secuestrado el teléfono celular ni practicado exámenes toxicológicos o constatado posibles lesiones. También cuestionó que la familia no hubiera podido acceder al expediente, pese a las gestiones realizadas por el Consulado argentino en Playa del Carmen.
Pero además de ese planteo institucional, la familia acompañó una reconstrucción cronológica de lo sucedido durante las horas previas al hallazgo del cuerpo.
Según esa presentación, la relación entre Agostina y Reverter se había deteriorado en los días anteriores al hecho y el clima dentro del departamento era cada vez más tenso. Candela Jalabert, hermana de la víctima, había dejado la vivienda el 17 de febrero y regresó a las 7 de la mañana del día siguiente.
Siempre de acuerdo con la documentación a la que accedió NoticiasNet, al llegar al complejo un guardia de seguridad le informó que durante la madrugada se habían registrado disturbios en el departamento y que la Policía había concurrido en dos oportunidades por llamados de vecinos.
Cuando intentó ingresar con el código habitual de la cerradura digital, la puerta no abrió. Tras insistir durante varios minutos, finalmente fue Juan Manuel Reverter quien destrabó el acceso. De acuerdo con el relato presentado por la familia, manifestó que había estado durmiendo y preguntó dónde se encontraba Agostina. Instantes después, guiada por la perra de la joven, Candela encontró el cuerpo de su hermana en el baño.
Ese mismo documento también describía la forma en que fue hallado el cuerpo y señalaba que, para la familia, las características de la escena no resultaban compatibles con la hipótesis de un suicidio. Esa convicción fue la que motivó el pedido para que las autoridades mexicanas profundizaran la investigación antes de cerrar cualquier conclusión.
Con el paso de los meses, la causa tomó un rumbo diferente. La Fiscalía de Quintana Roo descartó la versión inicial y acusó a Reverter de haber asesinado a Agostina y de manipular la escena para simular un suicidio. Tres años después, esa investigación derivó en una orden de captura internacional y, finalmente, en la detención del acusado en el estado de Oregón, Estados Unidos.
Para la familia, aquella captura representa mucho más que un arresto. Significa el primer paso para que la Justicia pueda juzgar un caso sobre el que, según dejaron asentado en documentos oficiales apenas nueve días después de la muerte de Agostina, nunca tuvieron dudas de que debía investigarse como un presunto femicidio.