2026-07-24

ECONOMÍA

Ola global de rechazo a los nuevos aranceles de Donald Trump

Las tarifas entraron en vigor este viernes y reemplazan el arancel global temporal del 10% que expiró el jueves.

La reciente decisión del gobierno de Donald Trump, que impone nuevos aranceles de entre el 10% y 12,5% sobre importaciones provenientes de más de 80 países, ha generado una ola de rechazo a nivel mundial. Esta medida ha sustituido el arancel global temporal del 10%, que expiró previamente, y se escuda en la supuesta falta de medidas contra el trabajo forzoso en esos países. Desde su entrada en vigor, las reacciones contrarias no han cesado, involucrando a naciones de distintos continentes y revelando el tenso trasfondo de las relaciones comerciales actuales.

Lee también: Estados Unidos aplica nuevos aranceles a 60 países y afecta las exportaciones argentinas

En el continente americano, la reacción de Brasil ha sido particularmente contundente. Bajo la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil ha rechazado esta medida, considerándola como una estrategia proteccionista disfrazada bajo la protección de derechos laborales. La Cámara Americana de Comercio para Brasil ha advertido que, sumando los aranceles vigentes, la carga impositiva sobre las exportaciones brasileñas podría alcanzar el 37,5%. Frente a este movimiento agresivo, Brasil acusa a Estados Unidos de carecer de un fundamento legal sólido para sus acciones.

Por su parte, México ha mostrado una postura más pragmática. Gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el impacto de estos aranceles ha sido mitigado considerablemente. Cerca del 85% de las exportaciones mexicanas mantendrán un acceso libre de aranceles al mercado estadounidense, dejando que solo una pequeña porción se vea afectada por el incremento en las tarifas. La Secretaría de Economía mexicana ha destacado que a pesar de las medidas, el tratado vigente asegura la continuidad de un intercambio comercial balanceado entre ambos países.

Mientras tanto, Chile ha manifestado su oposición aludiendo a su fuerte normativa laboral que contrarrestaría las acusaciones de trabajo forzoso hechas por EEUU. La Cancillería chilena ha iniciado un proceso de gestiones destinadas a revertir estos aranceles, al considerarlos incongruentes con los estándares políticos y jurídicos del país. Líderes del sector agrícola han expresado su preocupación sobre los efectos negativos en la competitividad internacional y la inseguridad que estas medidas crean para los productores locales.

Fuera del continente americano, Japón también ha alzado su voz de manera firme contra los nuevos aranceles. El país sostiene que su normativa laboral se alinea con los estándares internacionales, lo que hace injustificable la imposición de estos impuestos. Japón y Estados Unidos ya tienen en vigencia un acuerdo comercial bilateral que detalla aranceles específicos del 15% para importaciones japonesas, y pretende mantener esta estructura comercial sin alteraciones para garantizar estabilidad en sus inversiones mutuas.

Finalmente, Corea del Sur también ha pedido que se respeten los acuerdos comerciales previamente pactados con Washington. Preocupados por posibles alteraciones, las autoridades surcoreanas están manteniendo diálogos estrechos con sus pares estadounidenses para asegurar que las tarifas acordadas se mantengan, evitando así un desequilibrio comercial que afecte su economía.

Te puede interesar