Unifican el protocolo de actuación ante casos de violencia familiar y de género
La nueva guía establece cómo deberán intervenir las Comisarías de la Familia y las Oficinas del Niño, la Mujer y la Familia. El objetivo es brindar respuestas más rápidas, coordinadas y con un fuerte enfoque en la protección de las víctimas.
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La forma en que una persona es recibida cuando decide denunciar una situación de violencia puede marcar el rumbo de todo el proceso. Con esa premisa, en Río Negro se presentó una nueva guía operativa que busca unificar los criterios de actuación, poniendo el foco en una atención más humana y evitando que las víctimas vuelvan a atravesar situaciones de revictimización.
El protocolo alcanza a todos los casos de violencia intrafamiliar, de género y de protección de derechos. Entre los principales cambios, establece que la persona no deberá repetir su relato ante distintos operadores, que será atendida en un ámbito privado y con personal capacitado, y que recibirá información clara sobre sus derechos y las medidas de protección disponibles. La idea es reducir las barreras de acceso a la Justicia y ofrecer un acompañamiento desde el primer contacto.
Una intervención desde el primer momento
Por otro lado, dispone que cualquier dependencia policial que tome conocimiento de un hecho de violencia deberá actuar de inmediato. Además de recibir la denuncia, tendrá la responsabilidad de garantizar la seguridad de la persona y derivarla a las Unidades Especiales para un abordaje específico.
En esas unidades intervienen profesionales y personal especializado que realizan una evaluación del riesgo, brindan contención, asesoramiento legal y determinan si es necesario impulsar medidas cautelares o activar otros organismos del Estado para reforzar la asistencia.
Trabajo coordinado y menos burocracia
Otro de los ejes del nuevo esquema es fortalecer el trabajo en red. Dependiendo de cada situación, podrán intervenir organismos como la Secretería de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), Salud Mental, refugios, áreas de Género y otros servicios especializados para garantizar una respuesta integral.
Además, el protocolo incorpora la entrevista única como herramienta para evitar que la persona deba revivir reiteradamente los hechos, una práctica considerada clave para reducir la revictimización y mejorar el acompañamiento.
Tres pilares para mejorar la respuesta
Esta nueva propuesta se sostiene sobre tres conceptos: asistencia, prevención y protección. El primero apunta a brindar contención inmediata y orientación profesional; el segundo promueve la capacitación permanente del personal y acciones preventivas; mientras que el tercero busca garantizar medidas judiciales rápidas y un seguimiento coordinado entre las distintas instituciones.
Más allá de ordenar procedimientos, la propuesta apunta a cambiar la lógica de intervención: colocar a la persona en el centro de la atención, actuar con mayor sensibilidad y ofrecer respuestas más eficaces frente a situaciones de violencia