Bomberos advierten por quemas descontroladas antes de que comience el calor
Mientras las bajas temperaturas reducen la cantidad de incendios rurales, el Destacamento de Bomberos de San Javier aprovecha la temporada para reforzar la prevención y preparar el terreno de cara al verano, cuando el fuego vuelve a convertirse en una de las principales amenazas para la región.
El encargado del destacamento, Gustavo Chazarreta, explicó que, aunque el trabajo cotidiano de los bomberos suele pasar desapercibido, detrás de cada temporada existe una intensa tarea de concientización, mantenimiento y preparación.
En diálogo con NoticiasNet, desde el cuartel central de Viedma, señaló que la mayor cantidad de intervenciones se concentra entre fines de la primavera y el verano, principalmente por incendios de chacras y campos. "Muchas veces la gente aprovecha para limpiar acequias o terrenos y decide prender fuego sin tener en cuenta el viento. Lo que empieza como algo pequeño termina transformándose en un incendio importante", explicó.
La cercanía de San Javier con las zonas rurales hace que el destacamento sea uno de los primeros en intervenir cuando las llamas afectan establecimientos productivos. Lejos de relajarse durante los meses fríos, los bomberos insisten en que el invierno es la época ideal para preparar los campos. Entre las principales recomendaciones figuran mantener limpias las picadas, despejar los alambrados y realizar tareas de mantenimiento que permitan frenar el avance del fuego en caso de un incendio.
"Siempre pedimos que, aunque sea con una rastra, mantengan limpias las orillas de los alambrados. Eso protege el campo y también evita pérdidas económicas", indicó.
Los riesgos dentro de las viviendas
Desde el destacamento también impulsan charlas para vecinos e instituciones sobre incendios domiciliarios, especialmente en viviendas donde se utilizan salamandras, braseros o hay instalaciones eléctricas precarias. Según explicó Chazarreta, las conexiones improvisadas entre viviendas representan otro de los factores de riesgo más frecuentes durante el invierno.
"Muchas familias no tienen acceso a otros sistemas de calefacción y recurren a braseros o instalaciones precarias. Nosotros entendemos esa realidad, pero tratamos de prevenir para evitar una tragedia", sostuvo.
Hasta el momento, el balance del otoño-invierno muestra entre 10 y 15 intervenciones, una cifra considerablemente menor a la registrada durante el verano. Entre las actuaciones más importantes mencionó el incendio ocurrido en la chacra de Hogares de Cristo, además de pequeños focos de pastizales y rescates de vehículos que quedaron encajados en caminos rurales.
La diferencia con la temporada estival es notoria. "En verano podemos llegar a tener diez intervenciones en un solo día", afirmó.
Cuando un incendio no espera
El jefe del destacamento recordó que, en numerosas oportunidades, deben enfrentar emergencias simultáneas. Mientras una dotación combate un incendio de campo, puede surgir otro foco en una chacra cercana, lo que obliga a coordinar rápidamente con el Cuartel Central de Viedma y otros destacamentos como La Lobería o El Cóndor.
"La coordinación entre cuarteles es permanente. Nos cubrimos entre todos cuando aparecen varias emergencias al mismo tiempo", explicó. Uno de los principales dolores de cabeza para los bomberos continúa siendo la realización de quemas prohibidas. Chazarreta recordó que entre octubre y marzo no están permitidas las quemas controladas, aunque muchos propietarios igualmente las realizan.
"Si alguien decide hacerlo igual, lo ideal sería que nos avise. Nosotros le vamos a decir que no está permitido, pero al menos podemos estar atentos. Ya nos pasó que una quema, que un incendio chiquito puede terminar en cuatro chacras quemadas al mismo tiempo", advirtió.
Pese a los riesgos, el balance que hacen desde Bomberos es alentador. Según el jefe cuartelero, la insistencia en las campañas preventivas comenzó a dar resultados y cada vez son menos los vecinos que recurren al fuego para limpiar terrenos.
"La gente cambió muchísimo. Hoy entiende mejor las consecuencias y eso hizo bajar notablemente la cantidad de intervenciones", destacó y amplió: "Esperamos que este verano sea tranquilo, pero sabemos que basta un descuido para que todo vuelva a empezar”.