Ni el frío ni la llovizna frenaron los encuentros por el Día del Amigo
Ni las bajas temperaturas, la persistente llovizna ni el sabor amargo que dejó la derrota de la selección argentina en la final del Mundial impidieron que numerosos grupos de amigos mantuvieran la tradición de reunirse este 20 de julio en bares, cafeterías y restaurantes de Viedma para celebrar su día.
Una recorrida realizada por NoticiasNet durante la tarde permitió comprobar un comportamiento dispar entre los distintos locales gastronómicos de la ciudad. En algunos casos, principalmente en los ubicados sobre la costanera, la afluencia de clientes fue importante, con mesas ocupadas por grupos que compartían meriendas, cafés o encuentros informales. En otros establecimientos, en cambio, el movimiento era más moderado y las expectativas estaban puestas en el servicio de la noche.
Consultados por este medio, responsables de varios comercios coincidieron en señalar que, a diferencia de otros años, durante la tarde no se registró una gran cantidad de reservas. La mayoría de los clientes llegó directamente a los locales, recorriendo distintas opciones hasta encontrar un lugar disponible. Para la cena, en cambio, el nivel de reservas era mayor y se esperaba una concurrencia más importante en los lugares donde la tarde mostraba muchas mesas vacías.
Entre los factores que podrían haber influido en esa modalidad aparecen el avance del mes, las bajas temperaturas y el contexto económico. A ello se suman los gastos que, en muchos casos, demandaron las reuniones organizadas durante las últimas semanas para seguir la participación de la selección argentina en el Mundial de Fútbol.
Más allá de esas circunstancias, la celebración volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda social de la ciudad. Con mayor o menor concurrencia según el establecimiento, el Día del Amigo volvió a encontrar a cientos de personas compartiendo una mesa, una charla y un momento de encuentro, aun en una jornada marcada por las condiciones climáticas adversas.