El dolor de perder la Copa del Mundo y la mirada de los especialistas
Una derrota con España, con un escaso uno a cero, de la Selección albiceleste en el Mundial 2026 pudo arrojar entre algunos adolescentes determinados comportamientos vinculados a la tristeza, enojo o frustración. Sin embargo, especialistas en salud mental advirtieron que esas emociones, en buena medida del nivel de identificación que cada persona tenga con el equipo, dejaron enseñanzas como para evaluar en forma saludable.
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En este contexto, sobre las molestias para que evitar que escale en un comportamiento dañino, NoticiasNet consultó a Patricia Weigandt, docente en posgrados, en maestrías y doctorados de diferentes universidades, e integrante del grupo psicoanalítico El (Øtro) Sur. Con mayor pasión futbolera, también hizo su aporte al tema, el psicológo Daniel Gómez, perteneciente al área de Salud Mental del Hospital Zatti.
La primera observó que “damos por hecho en este planteo que esta pérdida es del orden de la frustración” y “en la adolescencia hay una serie de procesos de pérdida que hay que poder atravesar, y que cada uno ha atravesado en la adolescencia, que tiene una impronta altamente singular y que se procesa de manera inconsciente”.
Señaló que el asunto es "cómo vamos a hacer ese procesamiento y los adultos tenemos que ver con los adolescentes, y más allá de que cada uno de los adolescentes lo procese singularmente en torno de otras vivencias que ha tenido, vivimos junto con ellos en una época y en una sociedad, y una cultura, en particular, que es la cultura argentina”.
La psicóloga advirtió que “en estos días se han desplegado un montón de cuestiones importantes respecto de la historia (el reclamo por las islas Malvinas)” y quedó en claro que “no es solo un partido (como lo planteó el técnico Scaloni)”. En ese sentido, Weigandt consideró que el juego “despliega con sus actores en la cancha, ideales, expectativas, amores, desamores, deseos, potencialidades, que nosotros ponemos en esa gente”.
El adolescente, en su óptica, “pasa por un proceso de proyectar, un montón de fantasías, sensaciones e ideales” al correr la pelota, y además, “estamos en una sociedad donde hay que salir exitoso que está sobrevalorado por encima del recorrido que generamos. Nosotros en psicoanálisis llamamos, recorrido deseante para poder llegar a ese punto (del supuesto éxito)”.
Por otro lado, hizo mención que durante el Mundial “hemos tenido oportunidades de proyectar y depositar deseos, anhelos, ideales expectativas en ese grupo de deportistas” por lo tanto, a su criterio, “nos sirvió muchísimo”.
A su entender “muchos descubrieron Malvinas, muchos supieron que hay una posición que pueden tomar distintos personajes que están en la cancha (por caso Lionel Messi) corriendo la pelota” como también, en señal de aprendizaje “quedó muy instalado eso de darlo todo por aquello que se está jugando, transpirar hasta la última gota con la camiseta puesta".
Con todo, la psicoanalista apuntó que “no se trata de sufrir por sufrir” sino que “deberíamos reflexionar con nuestros adolescentes en torno de estos distintos aspectos del recorrido, poder ponderarlo, poder ubicar cuál es la historia para que lleguemos a una posible cuarta estrella”.
Sostuvo que ser subcampeón mundial tiene su valor y que las reflexiones compartidas con los adolescentes tienen un “sembrado diario” pues “no es una cosa que se pueda lograr de un momento para el otro, justamente porque eso también es un recorrido, entonces a eso que llamamos frustración requiere de un trabajo”.
Finalmente, abrigó la esperanza de no quedar “presos” de esa frustración, de pensar que la Copa del Mundo quitada “es algo irreparable”, con lo cual “para no quedar presos lo mejor es reflexionar con otros sobre lo logrado y fundamentalmente sobre lo recorrido”.
A su turno, y en relación a aprender de los errores, Gómez habló del exitismo que inculcan los padres. “Muchas veces pasa (hasta que) en los clubes chicos y de barrios, los padres tienen un fanatismo que los pibes no lo tienen e inculcan que hay que ganar o ganar. Evidentemente cuando hay una contienda, alguien gana y alguien pierde”.
Insistió en que “ganar gana cualquiera, es ‘refácil’, el que gana está contento, el que pierde se la tiene que bancar” pero “de todas maneras, llegar a un segundo puesto con el nivel de equipo que tenemos en la final, es importante. No es lo que esperábamos tampoco podemos ganar todas las veces. Hemos ganado tres mundiales”.
Gómez analizó que “esta vez nos tocó salir segundos. (España) Fue superior”, por lo tanto, “no es horrible” y a continuación puso de manifiesto que “está bueno transmitir a la familia que no siempre se gana y no siempre se pierde. Eso hay que pensarlo tanto en el fútbol, como con un examen, con una discusión con un amigo, porque siempre hay una posibilidad de rearmar la cosa. Habrá que esperar otra oportunidad para seguir la peleando”.