Viedma festejó con alma de campeón el pase de Argentina a la final del Mundial
A las 17.50, cuando el árbitro marcó el final del partido, llegó el desahogo. Los últimos segundos se vivieron con una tensión que se sintió en cada casa, hasta que el pitazo terminó por liberar el festejo.
En cuestión de instantes, Viedma volvió a llenarse de bocinazos, banderas, bombas de estruendo y fuegos artificiales, mientras cientos de vecinos emprendían el camino hacia la Fuente Pucará.
La Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en el Atlanta Stadium y se clasificó a la final del Mundial, donde defenderá el título frente a España. El equipo de Lionel Scaloni perdía 1-0, pero reaccionó en el tramo final y revirtió el resultado en siete minutos, con un golazo de Enzo Fernández y un cabezazo de Lautaro Martínez en el tiempo adicionado.
El importante operativo de seguridad, dispuesto con anticipación ante la expectativa de un posible triunfo argentino, ya estaba en marcha para acompañar una celebración que se presumía multitudinaria.
Desde los barrios Lavalle y Mi Bandera, las caravanas comenzaron a bajar por la calle 20.
El tránsito avanzaba casi a paso de persona por la cantidad de vehículos que buscaban llegar al centro.
Muchos optaron por dejar el auto y seguir caminando, mientras las paradas de colectivos se colmaban y las unidades que retomaban el servicio tras el partido partían repletas de pasajeros que seguían festejando con banderas asomadas por las ventanillas.
Otra de las postales de la tarde fueron las camionetas con sus cajas llenas de jóvenes y familias, a las que se iban sumando vecinos en el camino sin importar demasiado si se conocían o no.