2026-07-10

Quién es la pastelera de Viedma que convirtió Instagram en una vidriera para su cocina artesanal

Con más de 14 mil seguidores utiliza las redes para mostrar su trabajo, difundir los productos patagónicos y atraer clientes, aunque asegura que no se considera una creadora de contenido.

La pastelera viedmense, creadora de Anigordi, nunca se definió como influencer ni como creadora de contenido. De hecho, marca una diferencia muy clara entre su trabajo y la exposición digital en su cuenta donde tiene 14,1 mil de seguidores.

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Para conocer más sobre su trayectoria, NoticiasNet conversó con Ana Agosteguis, quien confesó sin dudas: "Yo no me considero una creadora de contenido y tampoco me dedico a eso, mi trabajo no pasa por ahí. En mi caso es exclusivamente algo que hago para atraer clientes, alumnos y comunicar lo que hago",

Su vínculo con Instagram comenzó prácticamente al mismo tiempo que regresó a Viedma, en 2019. Después de estudiar Sociología en Buenos Aires y formarse durante años en gastronomía, volvió a la capital rionegrina para desarrollar su emprendimiento de pastelería artesanal.

En ese proceso, las redes sociales aparecieron como el canal más directo para mostrar sus productos, contar las novedades y acercarse a los clientes. "Me parecía el medio más amigable para mí. Con Facebook no me siento cómoda y WhatsApp tiene limitaciones. Como la cocina y la pastelería son muy visuales, Instagram me pareció una gran herramienta", detalló.

Sin embargo, su crecimiento fue gradual y acompañado por los distintos momentos de su negocio: primero la venta a pedido, luego un pequeño local, más tarde un café y, actualmente el regreso al formato de producción en taller con encargos personalizados.

Durante todos esos cambios, la comunicación también fue mutando. En este sentido, contó: "Todo lo fui comunicando en Instagram como me fue pintando. Algunas veces haciendo el contenido que entiendo que piden más las redes y otras veces con fotos más tranquilas, más estéticas, más como a mí me gustan".

El punto de mayor crecimiento llegó recién el año pasado, cuando comenzó a producir videos de recetas con ayuda en la filmación y la edición. "Se me viralizaron un par de reels y ahí hubo un quiebre importante. Me subieron mucho los seguidores" indicó la pastelera.

No obstante, Agosteguis también observa el costado menos amable de las plataformas y reconoce que sostener la presencia digital implica una exigencia permanente.

"Me parece que es bastante esclavizante lo de crear contenido y seguirle el ritmo al algoritmo porque no hay salida, si dejamos de darle, nos deja de mostrar. Entonces a mí me deja de llegar trabajo y alumnos", reflexionó.

Lejos de perseguir tendencias por sí mismas, la pastelera entiende que existe un valor diferencial en mostrar la vida y la producción desde una ciudad como Viedma. Así como en su paso por la TV Pública eligió destacar las avellanas y las frutas regionales, hoy también busca que ese paisaje cotidiano aparezca en sus publicaciones.

"Siempre hago hincapié en que estoy en Viedma… lo tengo en mi bio y etiqueto el lugar porque quiero marcar esa diferencia. Me parece que tiene un aporte mostrar lo local, la materia prima local y los productos locales, ya que es una ventana al resto del mundo", señaló Ana.

Esa misma identidad continúa siendo el hilo conductor de su trabajo, tanto en la cocina como en las redes. Sin estrategias rígidas ni calendarios de publicación, Ana evita hacer pronosticos sobre su futuro profesional: "voy medio fluyendo con el contenido a medida que va cambiando mi trabajo, voy cambiando yo y van cambiando mis tiempos. Lo voy improvisando”.

“Creo que eventualmente Instagram se va a agotar, pero tampoco sé hacia dónde vamos a ir… Con TikTok no me siento cómoda, no lo uso, me quema la cabeza", concluyó.

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