Ser médica jubilada y trabajar gratis: un acto de agradecimiento hacia la universidad pública argentina
En la sociedad argentina, el compromiso y la solidaridad son valores que muchas veces se expresan a través de gestos concretos. Es el que está llevando a cabo Berta Dávila, quien primero hizo la especialidad de Medicina General en la Universidad Nacional de Córdoba y luego Tocoginecología.
En la Comarca Viedma-Patagones desplegó su actividad profesional en el Hospital Zatti, también en el Pedro Ecay de la ciudad maragata y en el Complejo Penal Nº 1 del Servicio Penitenciario perteneciente a la provincia de Río Negro.
Si bien como la universidad pública argentina representa un pilar fundamental en la formación profesional, ella decidió apelar a un espíritu altruista en agradecimiento en su paso por la institución de educación superior.
“Estoy en Santiago del Estero -Termas de Río Hondo- yendo desde el 3 de julio al 31 a trabajar ‘ad honorem’ para devolver a la universidad pública la oportunidad que me dio de recibirme ser médica y trabajar de lo que amo. Es un gesto pequeño de devolución”, apuntó ante una consulta de NoticiasNet.
En la provincia norteña ofrece servicios clave para la atención pública desempeñándose en postas de atención como la de San Roque. Trabajó en cirugía general y también asistió en el nacimiento de bebés, colaborando en partos tanto naturales como cesáreas.
El voluntariado de profesionales jubilados aporta numerosos beneficios tanto para la comunidad como para el propio médico. Desde el punto de vista social, amplía el acceso a servicios de calidad y fortalece las redes de apoyo sanitario.
Aunque sigue ejerciendo en privado en Viedma, para la médica que eligió esta senda, el trabajo gratuito representa una fuente de realización personal, un sentido renovado de utilidad y la continuidad de su legado profesional.
La posta San Roque donde atiende Dávila durante julio. Foto gentileza.