HECHO EN VIEDMA
Su madre se jubiló, pero el sueldo no le alcanzaba, entonces armó un exitoso taller textil
Hace aproximadamente dos años nació en Viedma, un emprendimiento textil familiar que surgió a raíz de la jubilación de Lidia Arregin, quien durante toda su vida trabajó como empleada pública. Ante la reducción de sus ingresos por la baja que vienen sufriendo el salario de los jubilados, su hijo Leonardo Cardoni le propuso aprovechar la destreza que ella tiene con la costura para generar un ingreso extra. Así comenzaron confeccionando pulóveres y camperas durante la pandemia, actividad que se fue expandiendo con el tiempo.
Leé también: “Solo rosas, nada de margaritas”: el emprendimiento de una exmaestra conquista las ferias
En diálogo con Hecho en Viedma para NoticiasNet, Leonardo contó que "la idea nació cuando vimos que los primeros sueldos de la jubilación de mi mamá estaban bien, pero ahora con la baja o la falta de aumentos correspondientes, comenzó a quedarle chico”. Conociendo las habilidades de Lidia en arreglos de prendas, haciendo dobladillos, cambios de cierres y todo tipo de reparaciones, él le pidió que le enseñara el oficio para poder ayudarla y promocionar juntos las prendas.
En tal sentido, comentó que “como sabía que ella hace muy buena costura a mano, le dije que me enseñara y que empezaba a ayudarla haciendo los pullovers, camperas, adem{as le promocionaba y sacaba un poco de trabajo para ella”
Según relató, “todo esto fue en pandemia, así fue que aprendí más que nada por el tiempo que teníamos libre y por estar con ella, de paso la ayudaba para hacerle rendir un poco más su trabajo”.
Con el tiempo, aprendieron no solo a hacer arreglos sino también a confeccionar una variedad de productos textiles. Al respecto, explicó que “una vez que fui aprendiendo el oficio comenzamos a sumar no solo los arreglos de indumentaria, sino que con el tiempo le sumamos los arreglos de carpas y todo lo que sea textil, desde acolchados y sábanas a todo lo que se te pueda ocurrir. Todo lo que se pueda hacer con una máquina de coser, lo hacemos”, afirmó.
Fue así que recientemente el emprendimiento incorporó la confección de chombas personalizadas con logos y lemas para comercios locales, y realizaron un pedido importante de camperones para el Hospital Zatti de Viedma, con precios que oscilan entre los 70 y 100 mil pesos dependiendo del diseño y corte.
Consultado por un posible vínculo de trabajo con instituciones educativas, Leonardo explicó que "ahora buscamos ampliar la oferta para cubrir necesidades de escuelas, tanto públicas como privadas, confeccionando camperas y buzos para estudiantes de quinto año o egresados". Con tal objtivo, comentó que "para mejorar la calidad y la capacidad productiva, recientemente compramos una máquina industrial recta y una Overlock para terminaciones profesionales".
Sobre esta cuestión, señaló que “este año por suerte pudimos hacer esa inversión y comprar dos máquinas industriales que nos va a permitir hacer los buzos con mejores terminaciones y calidad".
A partir de estas inversiones, comentó que “ahora podemos encarar trabajos más grandes como son los pulóveres o buzos para egresados, así como también pantalones, tanto para escuelas públicas como privadas”.
Además, comentó que "a partir de esta semana estamos implementando un servicio de recolección y entrega de prendas para arreglos, disponible los martes y jueves. La idea brindar una alternativa más a nuestros clientes", finalizó el joven emprendedor.