¿Falta de control o desinterés? El conflicto por la basura que divide a los monoblocks de la ciudad
Una práctica que se repite en distintos barrios Foanavi de Viedma volvió a generar reclamos entre los vecinos. La mala costumbre de arrojar restos de comida y otros residuos sueltos dentro de los canastos metálicos destinados exclusivamente a las bolsas domiciliarias provoca que los perros rompan la basura y se formen pequeños basurales en sectores comunes.
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La problemática quedó nuevamente expuesta en el barrio 915 Viviendas, donde recientemente fueron colocados nuevos canastos metálicos sobre la calle México, frente a la Comisaría, y sobre Juan Manuel de Rosas para mejorar la disposición de los residuos.
Sin embargo, desde la junta vecinal advirtieron que personas, muchas provenientes de otros sectores suelen arrojar alimentos, envases y cajas con restos de comida dentro de esos cestos, una situación que termina atrayendo animales y desparramando los residuos sobre veredas y espacios verdes.
Los vecinos recordaron además que el servicio de recolección retira únicamente las bolsas de residuos, por lo que todo el material que queda suelto permanece en el lugar hasta ser recogido manualmente, agravando el problema de limpieza.
Por ese motivo solicitaron que quienes alimenten animales lo hagan fuera de los canastos y apelaron a la responsabilidad colectiva para preservar las condiciones de higiene del barrio.
La situación formó parte de los planteos que la comisión vecinal presentó recientemente al intendente Marcos Castro durante una recorrida por el sector. Entre los reclamos también se incluyó la necesidad de incorporar más contenedores de residuos, mejorar la limpieza y avanzar con distintas intervenciones de mantenimiento urbano.