PULSO ARTÍSTICO
El desafío de rodar en el fin del mundo y la odisea viedmense detrás de "Upeksa"
El realizador audiovisual viedmense Héctor “Pipi” Telechea regresó de la ciudad de Ushuaia tras concretar una etapa crucial en su carrera: el cierre definitivo del rodaje de "Upeksa". Este largometraje documental se sumerge en la fascinante disciplina del nadador de aguas frías Sebastián Rodríguez, vecino del barrio Fátima de Viedma, soldador, herrero y guardavidas, cuya historia personal y deportiva hila una narrativa que va mucho más allá del simple registro de travesías.
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El rodaje culminó en Tierra del Fuego coincidiendo con la emblemática festividad de "La noche más larga". Allí, en pleno solsticio de invierno y bajo casi 18 horas de oscuridad total, el equipo registró el cruce del helado Canal de Beagle.
En diálogo con Pulso Artístico para NoticiasNet, Telechea compartió los detalles de una producción independiente que demandó tres años de filmación a lo largo de la costa atlántica rionegrina, la meseta de Somuncura y, finalmente, el extremo sur del país.
Protogonista
En primer lugar, al ser consultado por el protagonista del documental, señaló que “Sebastián es un vecino de Viedma, pero cuando era chico se mudaba mucho por la profesión de su papá, por eso fue después de su adolescencia que decidió quedarse en la Comarca y empezó a generar una profesión que tiene que ver con la soldadura”.
Después, con el correr de los años, comentó que “decidió hacerse guardavidas y comenzó trabajando en el balneario El Cóndor, a partir de ahí empieza a generar ese gusto por la natación y las largas distancias, pero también por las aguas frías”.
A pesar de la compleja logística que implicó conectar Viedma, Bahía Blanca, Buenos Aires y Ushuaia, el realizador calificó la experiencia como "magnífica". El plan de rodaje en el sur no solo abarcó la vigilia de los nadadores a la medianoche en las gélidas aguas del Beagle, sino también locaciones de imponente belleza natural y acceso exigente.
Al respecto, comentó que “fuimos a Laguna Esmeralda, que queda a cinco kilómetros de caminata. Encontramos la laguna congelada, pero por suerte uno de sus puntos estaba sin hielo. Así que nos pudimos meter ahí y hacer las imágenes aéreas", detalló Telechea.
Durante la intensa semana de trabajo, donde las jornadas de luz eran extremadamente cortas, apenas de 10:30 a 17:30 horas, el cineasta estuvo acompañado por su coequiper desde el inicio del proyecto, el sonidista Tomás Miguel. Además, la producción contó con el apoyo logístico y humano de una red de amigos y nadadores locales y de Neuquén que acompañaron cada paso.
En tal sentido, señaló que “cuando fuimos a Ushuaia nos encontramos un montón de gente que estaban esperando a Sebastián. Fue así porque cuando se hacen este tipo de travesías son muchos los amigos que apoyan, algunos con sus botes y otros en la logística”.
Con respecto al documental "Upeksa", explicó que “elude el formato biográfico tradicional para indagar en las motivaciones profundas del ser humano”. De hecho el documental explora los contrastes de la vida de Sebastián: desde un recuerdo clave de su padre que lo impulsa a querer habitar los paisajes en lugar de solo mirarlos, hasta temáticas universales como la salud mental, la resiliencia ante los obstáculos cotidianos y el valor de la comunidad.
El foco de la producción está puesto firmemente en la calidad audiovisual. Con vistas al proceso de postproducción que se desarrollará durante el resto del año, se destaca que el film evitará el uso de canciones tradicionales. En su lugar, el realizador adelantó que “se apostará por un meticuloso diseño sonoro a cargo de Tomás Miguel, compositor egresado de la Universidad de Quilmes, fusionando sonidos ambientales profesionales grabados en el lugar para potenciar la carga emotiva de las imágenes”.
El desafío de la cultura independiente
Llevar a cabo un proyecto de esta magnitud en el contexto actual representa una verdadera gesta. Telechea, quien cuenta con más de 20 años de trayectoria y se desempeña en el área de cine del área de Cultura de Río Negro, remarcó el carácter autogestionado de la obra, la cual no cuenta con financiamiento estatal provincial para esta etapa.
Para poder costear el viaje a Ushuaia, el equipo contó con el apoyo de la empresa Ceferino, que facilitó los pasajes terrestres, y actualmente el proyecto se encuentra en la comisión de Cultura de la Legislatura provincial para ser declarado de Interés Provincial, gracias a una iniciativa del legislador Marcelo Sigol. "Esta declaración será un empuje necesario para todo lo que viene, afirmó el realizador.
Con el rodaje oficialmente cerrado, el director anunció que próximamente abrirá canales de comunicación en redes sociales dedicados exclusivamente al documental. El espacio servirá para difundir los avances de la postproducción y habilitar vías de colaboración para aquellos que deseen sumarse y apoyar económicamente la finalización de esta pieza cinematográfica con sello netamente viedmense.
Con respecto a lo que se viene para el documental, comentó que “si todo marcha bien y no tenemos mayores inconvenientes para finales de 2026 deberíamos tener el primer corte del montaje, junto a Álvaro Artero. A la par se continuará con toda la postproducción, que significa el tratamiento de color, sonido y edición final. Para el año 2027 la idea es que el documental comience a recorrer los circuitos de festivales, siendo el primero el Festival Bio Bio de Chile”.
Perfil
Héctor Rodríguez Telechea es realizador audiovisual y se ha desarrollado integrando la dirección, la fotografía, la edición y la escritura como partes de un mismo proceso creativo. Su formación como Técnico Universitario en Emprendimientos Audiovisuales en la universidad Nacional del Sur (UNS) y su experiencia en diversos espacios institucionales de la provincia de Río Negro le permitieron consolidar una mirada donde lo audiovisual funciona no solo como herramienta técnica, sino como una forma de pensar, narrar y construir sentido en torno al territorio y sus identidades.
Su recorrido por áreas de comunicación y producción incluyendo su trabajo en la Secretaría de Niñez, la Subsecretaría de Adultos Mayores, la Orquesta Filarmónica, la subsecretaría de creatividad y publicidad digital del Ministerio de Gobierno y actualmente en el área de cine de la Secretaría de Cultura configura un vínculo constante entre lo colectivo, lo cultural y lo narrativo. En paralelo, como director de la productora Rara Avis, desarrolla una línea propia que articula lo artístico con lo comunicacional, explorando nuevas formas de relato.