El "vuelo petrolero": el estratégico rediseño de horarios que busca transformar la economía de Viedma
Cuando se habla de conectividad aérea, la atención suele centrarse de forma casi exclusiva en el número de frecuencias. Sin embargo, en el negocio aeronáutico moderno, el verdadero punto de quiebre lo define el reloj.
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El reciente anuncio del incremento de vuelos entre Viedma y Buenos Aires, confirmado por el CEO de la Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR), Diego Piquín, esconde detrás de las cifras una potente jugada de mercado: el rediseño de la grilla horaria para captar el lucrativo flujo del turismo corporativo y las necesidades operativas de la industria energética.
"Lunes, martes y jueves el avión despega de Aeroparque a las 7 de la mañana y llegás a Viedma a las 8:45. Tenés todo el día para trabajar", remarcó Piquín en diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz). Esa franja horaria, lejos de ser un capricho de la programación de Aerolíneas Argentinas, representa la apertura de una puerta clave para los negocios en la capital rionegrina.
El factor corporativo: optimizar el tiempo de los negocios
El gran acierto del nuevo esquema - que comenzará a regir el 10 de agosto - es que elimina el "día muerto" de viaje para los ejecutivos, funcionarios y técnicos. Llegar antes de las 9:00 de la mañana a Viedma permite desarrollar una agenda completa de reuniones, firmas de contratos o auditorías, y regresar en los vuelos vespertinos de los días subsiguientes sin perder jornadas laborales en traslados terrestres.
Piquín fue explícito al definir el público objetivo de esta franja: "Está muy apuntada a todo lo que es turismo de reuniones, pero por otro lado a la necesidad también de las petroleras".
En un contexto provincial donde las inversiones energéticas y los proyectos asociados al desarrollo de la costa rionegrina empiezan a acelerar, conectar de forma directa y temprana el centro financiero del país (CABA) con la capital de la provincia es una ventaja competitiva de primer orden.
Para sostener esta estructura, la provincia no apuesta al turista tradicional de fin de semana larga, sino al denominado Turismo de Reuniones (MICE). El turismo de reuniones genera un derrame económico inmediato y masivo. "Te llevan a 150 o 200 personas para reuniones gerenciales, o congresos que mueven 500 personas", explicó el titular de ATUR. Para la gastronomía y la hotelería viedmense, esto significa la posibilidad de tener niveles de ocupación estables a mitad de semana y en pleno invierno, algo impensable con la conectividad restringida que sufría la ciudad.
Del beneficio político al derrame comercial
Con seis frecuencias semanales de domingo a viernes, la ruta Viedma-Buenos Aires deja de ser un mero servicio de vinculación política e institucional para convertirse en una herramienta de desarrollo productivo.
El éxito de este nuevo esquema no se medirá en los mostradores de Aeroparque, sino en la capacidad de la capital rionegrina para reconvertir su oferta. El avión de las 8:45 de la mañana ya es una realidad en los papeles; ahora el desafío corre por cuenta del sector privado local, que deberá estar a la altura de una exigencia.
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Ruta Buenos Aires - Viedma:
• Lunes, martes y jueves: salida de Aeroparque a las 7, arribo a Viedma a las 8.45. Regreso desde Viedma a las 9.25, con llegada a Aeroparque a las 11.
• Miércoles, viernes y domingo: salida de Aeroparque a las 15.20, arribo a Viedma a las 17.05. Regreso desde Viedma a las 17.45, con llegada a Aeroparque a las 19.20.
Con este incremento, Río Negro consolida una conectividad clave para acompañar el crecimiento de la capital provincial, fortalecer la integración de la Región Atlántica y seguir preparando la infraestructura necesaria para la nueva etapa de desarrollo que atraviesa la provincia.