Cada vez más familias viedmenses están complicadas con sus alquileres
La crisis económica golpea de lleno a muchísimas familias y en este escenario se complican los pagos de los servicios básicos, como la luz y el gas, pero también hay dificultades en aquellas personas que están alquilando. Los aumentos progresivos pocas veces van en consonancia con las subas salariales y las matemáticas se complican.
NoticiasNet dialogó con tres casos testigos de esta dura situación en Viedma. Uno de los casos es el de una joven pareja que se tuvo que ir de su alquiler en el barrio Castello y volvió a la casa familiar de uno de los padres.
Ezequiel (26, empleado público), el padre de una familia que se compone con su esposa y dos niños de 2 y 5 años, indicó: “Estábamos alquilando en un lugar donde era particular, pero no reúne las condiciones como para que conviva una familia entera. Por ejemplo, le falta calefacción porque no tiene gas y había hongos en las paredes”.
Asimismo, señaló: “Cuando vamos a buscar un alquiler te piden muchas condiciones. Por ejemplo, que acepten niños o que no acepten mascotas y demás cosas. Básicamente, hoy día, el precio para entrar es de casi un palo (un millón de pesos) o más. Cosa que es imposible por la entrada de sueldo que tiene uno”.
En este contexto, precisó que se tuvo que endeudar con la tarjeta de crédito para sobrellevar el alquiler, que consumía un 60 por ciento de su sueldo, y se volvieron a la vivienda de su padre, hasta tanto se puedan acomodar y volver a empezar. Por casos anteriores, dijo que los particulares te dan más facilidades de pago, “pero de un día para el otro te pueden saltar con un precio que vos no acordaste y las condiciones de la vivienda no lo valen”.
“Volvimos a la casa de origen y gracias a Dios la familia siempre está. Es la segunda vez que volvimos porque se nos pusieron las cosas difíciles, con todo lo que significa mudarse” citó y agregó: “Estaría bueno que haya más planes de viviendas, para la gente que básicamente tiene una entrada de sueldo y que se pueda pagar al menos en una pequeña cuota”.
Mayra (36, comerciante), otra entrevistada por NoticiasNet, es madre separada y vive con su hija de 13 años en un departamento del barrio San Martín. Sobre la situación actual, comentó: “Estamos llegando justo y muchas veces con retrasos, el alquiler me aumenta cada 6 meses y hoy llega a $450.000, el porcentaje es más de medio sueldo”.
Además, expuso: “Cuando tenemos retrasos se nos hacen más deudas, pero seguimos acá porque tenemos dificultades para buscar nuevos departamentos, es que nada baja de 450 mil o 500 mil pesos con una habitación y en cualquier zona” y agregó: “Para ingresar tenés que tener dos meses juntos, cuesta bastante encontrar un buen alquiler”.
En igual línea, citó que muchos inmuebles no aceptan hijos ni mascotas, aunque tengan dos habitaciones y se han topado con desperfectos “y dueños que no se hacen cargo de los arreglos o problemas con el agua”.
En un tercer caso, Emanuel (30, trabajador independiente) también está en situación de alquiler con su esposa y dos hijas de 9 y 11 años. Sobre su estrategia para sobrellevar los costos, mencionó: “Lo organizo con un presupuesto mensual. Guardo plata apenas cobro para no llegar ajustado a fin de mes”.
También remarcó: “Me aumentan cada seis meses, como dice la ley actual. El último aumento fue del 20 por ciento aproximado, nuestro departamento, con dos dormitorios, llega a 700 mil pesos” y añadió: “En dos meses tuvimos que pagar tarde porque no llegábamos con el aumento”.
“Buscar un nuevo alquiler es muy difícil, más cuando te piden garantía propietaria, dos meses de depósito, un mes de adelanto y comisión de inmobiliaria. Juntar toda esa plata de una es casi imposible”, subrayó.
Por otro lado, planteó que “algunos dueños aumentan por fuera de lo que dice el contrato o te avisan del aumento a último momento. Otros no te hacen arreglos importantes y te dicen que lo pagues vos. También está el miedo de que te pidan el departamento de un día para el otro”.
“Y tuvimos dificultades en varias inmobiliarias, porque nos dijeron directamente ‘sin chicos’ o ‘sin ruido’. Es como que te discriminan por tener familia. Al final conseguimos, pero tardamos tres meses más que una pareja sola”, remarcó y sostuvo: “La mascota fue lo peor porque el 80 por ciento de los departamentos te dicen ‘no mascotas’. Aunque el perro sea chico y no rompa nada, te lo rechazan. Con los hijos no tuvimos tanto drama, pero con las mascotas sí”.
La palabra de una inmobiliaria
Del otro lado del mostrador, NoticiasNet dialogó con Laura Menelik, quien ofrece servicios inmobiliarios. Sobre el panorama actual, dijo: “En este momento hay muchos ofrecimientos de alquileres, pero lo que notamos es que cuando el inquilino quiere venir a poder concretar el alquiler, no le dan los ingresos, o sea, los ingresos económicos fehacientes no concuerdan con los montos a paga. Recordá que nosotros para ponerle un alquiler de 800 mil pesos, el inquilino tiene que demostrarme fehacientemente que gana el triple, por lo menos. Porque aparte de pagar el alquiler, tiene que vivir, tiene que pagar los servicios”.
En cuanto a los valores, consideró que varían entre 600 mil y 800 mil pesos dentro de los cuatro boulevares, mientras que un departamento amplio en un barrio Fonavi, como en el América puede costar medio millón de pesos.
Sobre las actualizaciones, citó: “Nosotros tratamos siempre de ofrecer dos opciones, una cada cuatro de un 15 por ciento y otra cada seis de un 30 por ciento. Pero la gran mayoría que se ofrece es cada cuatro, nosotros utilizamos una calculadora de alquileres. La gran mayoría opta por el Índice de Precios al Consumidor o el Índice para Contratos de Locación. Esos son los dos índices más utilizados”.
“La queja común por ahí es que los sueldos no aumentan al nivel que aumentan los sueldos. Pero, por eiemplo, en este momento tenemos una casa a estrenar, con dos dormitorios, muy linda y moderna en el barrio Jardín, en planta baja y no podemos pedir menos de $750.000”, amplió y precisó: “El tema es que tenemos que conseguir a alguien que por lo menos me demuestre que gana neto dos millones de pesos ¿Y quién te demuestra que sea neto y que consiga un garante que gane más o menos lo mismo?”
En igual orden, manifestó que muchos propietarios contratan a las inmobiliarias por los inconvenientes que pueden tener con los inquilinos, como entrega de inmuebles en mal estado. “Hay inquilinos que por ahí no dejan las casas en condiciones y no lo cubrís con un depósito de $400.000”.
“Desde mi punto de cómo trabajo yo, siempre les digo tanto a los propietarios como a los inquilinos, yo soy intermediaria y como dicen todos mis contratos, como profesional inmobiliaria mi deber es hacer valer los derechos de ambas partes y cumplir las obligaciones de ambas partes. Notamos mucho que a veces se habla de la falencia de parte de una inmobiliaria, pero no de los particulares. A mí todo el tiempo me llama gente que alquila particular para que los asesore”, contó.
Y detalló: “Sin contrato, que es lo más común, hay casos que me dicen que pagaba la luz cada dos meses y al final ahora le quieren cobrar todos los meses, que les paguen la limpieza del patio y el patio es compartido, qué sé yo, son cosas así, entonces por eso recomendamos siempre un profesional matriculado y colegiado para poder celebrar un contrato”.