HECHO EN VIEDMA
“Mano a Mano”, un juego que reduce el uso de pantallas en las infancias
Luis Andreani, un reconocido en Viedma por su trabajo como luthier y por su compromiso con proyectos sociales vinculados a la música, encontró una nueva forma de canalizar su creatividad que genera un impacto positivo en las infancias.
NoticiasNet, diálogo para Hecho en Viedma con Andreani para conocer como sumo a su actividad la fabricación de juegos de destrezas con el objetivo de promover espacios de encuentro y reducir el tiempo que niños, niñas y adolescentes pasan frente a las pantallas.
En la oportunidad, mencionó que “es como tratar de buscar alternativas para que no estén tanto tiempo con las pantallas y vuelvan a jugar más cara a cara, interactuar más entre sí, sin intermedio de las pantallas".
La iniciativa nació en el marco del trabajo que desarrolla desde hace una década en un dispositivo preventivo promocional dependiente del área de Desarrollo Social, allí junto a otros integrantes del equipo, lleva adelante talleres de música para adolescentes.
Según contó, la idea surgió a partir del entusiasmo de una compañera por los juegos de mesa. "Se nos ocurrió hacer una ludoteca en los espacios de prevención, para que los chicos y chicas puedan tener acceso a juegos y encuentren también otra forma de relacionarse", señaló.
A partir de esa propuesta comenzó a investigar distintos modelos hasta encontrar un juego de origen danés que combinaba elementos del tejo y el fútbol. Esa inspiración derivó en el desarrollo de un diseño propio.
"Me puse a investigar y traté de darle la vuelta para hacerlo más propio, armé este que se llama Mano a Mano, que es un juego magnético, se juega con imanes, y lo estoy siempre mejorando", contó al medio.
Si bien el proyecto no se limita a la fabricación y venta de los juegos, para Andreani también busca que los propios chicos participen de su construcción. "Yo los juegos los hago para vender, pero con esa idea, y después en los espacios donde trabajo la idea es poder construirlos con los chicos, con adolescentes y niños, para que ellos tengan más acceso a ese tipo de juegos", explicó.
Juegos artesanales, con diseño propio
El primer juego de la colección está pensado para las infancias desde los cinco años, aunque aseguró que no tiene límites de edad. "Hasta yo lo juego con amigos…lo puede jugar cualquiera. El original lo usan mucho en algunos bares mientras comparten una cerveza y se ponen a jugar", comentó.
Además del aspecto recreativo, destacó los beneficios que ofrece para el desarrollo de habilidades motoras: "Por el tema de la motricidad fina está muy bueno, porque uno maneja algo que tiene un imán y te da una sensación de control de un jugador que está por arriba del tablero", analizó el artesano.
Consultado por las repercusiones del juego, comentó que participó en distintos espacios de feria, pero donde más notó el impacto fue en la feria “Ida y Vuelta” de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). "La gente queda sorprendida por el juego, por la forma de funcionamiento, es muy atractivo", aseguró.
"Los niños se enganchan y juegan dos contra dos, en el mismo tablero juegan de a cuatro, y se cagan de risa, está buenísimo", relató. Su objetivo ahora es ampliar el alcance de la propuesta y llevarlo a las diferentes escuelas, “que puedan comprar alguno o incluso hacer talleres para construirlos”.
La fabricación mantiene la impronta artesanal que caracteriza su trabajo como Luthier, por lo que los tableros son realizados en madera, mientras que algunas piezas se producen mediante impresión 3D.
"Toda la parte de madera trato de resolverla lo más profesional que se puede. Después tiene una parte con impresión 3D, como los jugadores y algunos accesorios” describió. Para generar una identidad de marca, confesó que la nueva línea de juegos se llama Albura " y quiere decir que es la parte que se utiliza más de la madera de un árbol; es la más manejable para trabajar, lo más lindo” concluyó.