El "tercer ojo" de los médicos: la tecnología que permite ver lo invisible llegó al hospital Zatti
La Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Artémides Zatti de Viedma completó la puesta en marcha de un nuevo ecógrafo portátil de última generación. Si bien el cuerpo principal del aparato había sido recibido previamente, en los últimos días arribaron los transductores específicos, lo que permite desde ahora su utilización a pleno rendimiento dentro del servicio crítico.
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En diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz), durante el programa Tocá Madera, la médica de la UTI, Katerina Quartarolo, explicó el salto cualitativo que significa esta incorporación para la salud pública local.
"Hoy en día la ecografía se considera una extensión más del examen físico del médico al lado de la cama del paciente. Nos agiliza y nos dinamiza un montón los diagnósticos y la atención", afirmó.
La especialista remarcó que el nuevo aparato permite evaluar en tiempo real la función cardíaca, detectar líquido en los pulmones o diagnosticar neumotórax de forma inmediata, algo vital en casos de pacientes politraumatizados.
Asimismo, la tecnología portátil facilita enormemente procedimientos invasivos cotidianos, como la colocación de vías centrales guiadas por ecografía en pacientes críticos que presentan severos edemas.
Una de las mayores ventajas que subrayó Quartarolo es que evita el traslado de personas en estado delicado dentro del nosocomio: "Antes, si no teníamos el ecógrafo, muchas veces había que mover al paciente para hacerle una tomografía. Con lo que eso implica para pacientes que la mayoría de las veces están intubados y sedados".
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Monitoreo constante de cara al invierno
Al describir el funcionamiento diario de la UTI - que actualmente cuenta con 7 camas operativas de las 8 totales -, la médica detalló la complejidad del equipamiento constante que rodea a los pacientes en coma farmacológico.
Al no poder comunicarse, los monitores multiparamétricos (que miden frecuencia cardíaca, presión, saturación de oxígeno y actividad eléctrica del corazón) y los respiradores mecánicos se convierten en la única ventana para interpretar el estado del paciente, incluso para detectar si sienten dolor a través de signos como la hipertensión.
Respecto a la ocupación del servicio, Quartarolo señaló que el flujo no es lineal y depende de contingencias como accidentes de tránsito, aunque advirtió que con la llegada del invierno suelen incrementarse las internaciones debido a la prevalencia de patologías pulmonares.