El hotel Nevada festeja su historia mirando hacia el futuro
Hace un par de meses, el hotel Nevada, en Rolando entre Mitre y Moreno, reabría sus puertas tras una labor de remodelación que llevó más tiempo del previsto. La intención de hacer hincapié en los detalles estiró el período de cierre, pero los resultados dan cuenta de que la decisión fue acertada, porque, al atravesar la puerta de ingreso y dejar atrás la fachada característica —marca de identidad con perfil de establecimiento de montaña—, el panorama deslumbra.
Y esa tarea de sumar párrafos de excelencia a la historia de un espacio que es representativo de la hotelería barilochense merecía un evento que acompañara, formalmente, el paso al frente en calidad. De esa manera, hoy por la tarde se desarrollará un cóctel para invitados, con el objetivo de mostrar con orgullo el trabajo realizado.
“El hotel Nevada es Bariloche”, sintetizaba Adriana Gressani, a cargo de la gerencia operativa del lugar, cuando tiempo atrás ponía en palabras el sentimiento de arraigo que lleva a que el sitio, cuando se habla de hotelería, sea sinónimo de la ciudad.
Las reformas llevadas a cabo incluyeron cuestiones diversas, abarcando tanto modificaciones estructurales internas (por ejemplo, transformando veinte habitaciones en diez departamentos) como cuestiones vinculadas a la electricidad, el gas y el agua, procurando la sustentabilidad de los recursos.