La locura se desató en las calles y un festejo casi termina en tragedia
Cuando la pasión y la alegría se combinan en un momento histórico, las calles se transforman en escenarios vibrantes de celebración. Así fue como ocurrió tras el reciente triunfo de la selección argentina de fútbol contra Jordania en el Mundial, un partido que terminó 3 a 1 en favor de la albiceleste y que desató una ola de emoción y euforia entre sus seguidores.
En un contexto donde las oportunidades para celebrar son escasas, este triunfo se convirtió en un motivo especial para que familias enteras salieran a las calles y expresaran su orgullo y felicidad, concentrándose gran cantidad de personas en el emblemático paseo público de Viedma: la fuente Pucará de la avenida costanera.
Sin embargo, el fervor popular para seguir soñando con la gloria mundialista provocó por pocos segundos un momento de zozobra en ese punto de encuentro cuando un automovilista decidió seguir festejando por la avenida costanera a bordo de un antiguo Fiat 147.
Al parecer un allegado circulaba montado en la parte trasera del pequeño rodado, y cuando el conductor optó por acelerar la marcha, el joven que estaba asido a un accesorio del techo cayó al asfalto, y en medio de las risas, algunos se acercaron para ayudarlo tras el golpe.
Sin embargo, trascendió inicialmente que algunos testigos observaron que sólo sufrió pequeños magullones y sólo se limitó a sacudirse del polvo. Si bien el epicentro de la celebración, lo importante la posibilidad de estar juntos y expresar la pasión que hace latir corazones, aunque el muchacho que cayó pudo terminar en un centro de atención de salud.