Establecen un compromiso con quienes más lo necesitan prorrogando la emergencia habitacional
La emergencia habitacional en Viedma continúa siendo una prioridad para el gobierno local. Recientemente, el Poder Ejecutivo Municipal decidió prorrogar esta emergencia mediante el Decreto Nº 412/2026 que busca mantener vigentes las medidas necesarias para enfrentar este desafío social. Se extenderá desde el uno de junio de 2026 hasta el uno de junio de 2027 inclusive.
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Esta decisión se fundamenta en el reconocimiento de que la problemática provoca inconvenientes a un sinnúmero de familias, lo que obliga a redoblar esfuerzos para encontrar soluciones efectivas y sostenibles.
La declaración de emergencia habitacional es una herramienta legal que permite al municipio adoptar acciones excepcionales para atender urgencias vinculadas a la vivienda. La prórroga anunciada, desde que apareció la primera medida, se fundamenta en que aparece en el horizonte una situación de “carácter estructural que continúa afectando a un importante sector poblacional, evidenciándose la existencia de un déficit habitacional que limita el acceso de numerosas familias a condiciones adecuadas de vivienda y hábitat”.
La nueva norma de extensión recuerda que durante el período anterior se desarrollaron acciones orientadas a la regularización dominial, ordenamiento territorial, generación de suelo urbano, asistencia a familias en situación de vulnerabilidad habitacional y la planificación de políticas públicas destinadas a garantizar el acceso progresivo a la tierra y vivienda.
Aclara el instrumento que “pese a los objetivos alcanzados subsisten las condiciones sociales, económicas y urbanísticas que dieron origen a la declaración de emergencia manteniéndose una demanda habitacional insatisfecha que requiere la continuidad de las medidas excepcionales previstas en el marco normativo, y que corresponde al Estado municipal promover políticas activas destinadas a garantizar el acceso igualitario al hábitat propiciando condiciones que favorezcan la inclusión social, el desarrollo urbano planificado y la mejora de la calidad de vida de los habitantes de la ciudad”.
También advierte que las restricciones económicas imperantes y “la insuficiencia de programas de financiamiento provenientes de otros niveles del Estado destinados a la generación de soluciones habitacionales, tornan necesario mantener el régimen de emergencia como herramienta de gestión para atender las necesidades existentes y que en virtud de lo expuesto resulta procedente prorrogar la emergencia a fin de garantizar la continuidad de las políticas públicas orientadas a la atención de la problemática y al fortalecimiento de los instrumentos de la intervención estatal”.