Juicio al docente acusado de 11 abusos: qué dijeron la perito y las madres convocadas por la defensa
El juicio oral y público contra el docente de Plástica Andrés Leal sumó este jueves una nueva jornada de testimonios centrada en dos ejes de la estrategia defensiva: el proceso que dio origen a algunas de las denuncias y las diferencias metodológicas que, según sostiene la defensa, existieron durante las pericias psicológicas practicadas a las niñas.
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El debate es encabezado por los jueces Marcelo Álvarez, Marcelo Chironi y Carlos Reussi. La acusación está representada por los fiscales César Arbués y Hernán Trejo; la querella, por Damián Torres, Claudia Pichiñán y Santiago Alonso; y el defensor de Menores, José Álvarez Costa. En tanto, la defensa del imputado está a cargo de Emiliano Gallego y David Lansky.
En esta oportunidad declararon la psicóloga y abogada Susana Rinne, convocada como perito de parte, y dos madres de alumnas, cuyos testimonios estuvieron vinculados con la conformación de un grupo de WhatsApp entre familias y las comunicaciones mantenidas luego de ser notificadas por la Fiscalía.
Las diferencias sobre las pericias psicológicas
La licenciada Rinne explicó que fue convocada exclusivamente como perito de parte y que su intervención quedó limitada a observar las entrevistas realizadas en Cámara Gesell. Asimismo, aclaró que nunca evaluó a las niñas ni elaboró informes psicológicos sobre ellas.
"Mi función fue de perito de parte siempre, pero mi actividad quedó circunscripta a la observación", afirmó durante el interrogatorio.
En ese sentido, remarcó que tampoco analizó las conclusiones del Cuerpo de Investigación Forense porque, según explicó, esa tarea corresponde a un consultor técnico y no al rol para el que fue designada.
Durante buena parte de su declaración, la profesional desarrolló las diferencias metodológicas que planteó la defensa respecto de las técnicas psicológicas que pretendía aplicar y que finalmente no fueron autorizadas. Explicó que, para niñas de entre seis y ocho años, correspondía la utilización del test Sistema de Evaluación de Niños y Adolescentes (SENA).
Además, describió los denominados criterios de Daubert, utilizados en psicología forense para garantizar la transparencia, el control de sesgos, la replicabilidad y el respaldo científico de los informes periciales. En ese marco sostuvo que "nosotros no salimos a confirmar las hipótesis, sino que vamos rastreando, analizando y triangulando datos para lograr que el trabajo sea realmente objetivo".
El relato de las madres
Luego fue el turno de dos madres de alumnas, cuyos testimonios estuvieron centrados en cómo se iniciaron las denuncias y en la comunicación que mantuvieron con otras familias una vez que fueron notificadas por la Fiscalía.
Una de ellas relató que decidió radicar la denuncia luego de ser convocada por la Fiscalía e informada de que otra menor había mencionado a su hija durante una Cámara Gesell.
Según explicó, hasta ese momento había advertido algunos cambios de conducta en la niña, aunque aseguró que, junto a su pareja, los atribuían al nacimiento de una hermana menor. "Nosotros pensábamos que era por celos", expresó.
La testigo también confirmó que, tras esa reunión en la Fiscalía, comenzó a comunicarse con otras familias para saber si habían recibido notificaciones similares y que fue ella quien creó un grupo de WhatsApp integrado por padres de la división de su hija.
Ante preguntas de la defensa, indicó que en ese grupo comentó que el tema estaba relacionado con un "presunto abuso del docente", aunque aclaró que el objetivo era conocer si otras familias también habían sido convocadas.
A continuación declaró otra madre, quien sostuvo que nunca presentó una denuncia, sino que fue citada por la Fiscalía luego de que le informaran que la hija de otra familia había mencionado a la suya.
Contó que, al regresar a su casa, habló con la niña, quien negó haber sufrido alguna situación de abuso. Después intentó comunicarse con otras madres para conocer qué estaba ocurriendo.
"No sabía con quién hablar", declaró. Según su testimonio, fue ella quien propuso conformar un grupo de WhatsApp entre madres para intercambiar información, aunque señaló que posteriormente el grupo se amplió con el ingreso de más personas.
También indicó que allí algunas madres manifestaban que hablarían con sus hijos para consultarles sobre lo sucedido.
En otro tramo de su declaración, afirmó que, tiempo después, su hija volvió a referirse al docente y le dijo: "El profesor nunca me tocó a mí". Agregó que, según le relató la niña, era habitual que algunos alumnos se acercaran espontáneamente al docente para abrazarlo o sentarse junto a él durante las actividades.