2026-06-24

Incendio de cabañas en La Lobería: comenzó el juicio y surgieron hechos de violencia de género

La acusación apuntó contra el imputado por sus antecedentes en una relación conflictiva con la dueña de las viviendas. El caso contempla una docena de testigos y la principal damnificada, fue la primera en hablar con un desgarrador testimonio.

La Lobería estuvo convulsionada durante varios meses a partir de un incidente que pudo haber terminado en una tragedia. El 21 de septiembre de 2024, se produjo el incendio de cabañas en la calle Quilembai al 300. La noche estaba despejada y no había viento como suele suceder, de lo contrario el fuego se hubiera extendido a una manzana de casas.

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Vecinos de la zona intentaron apagar las llamas, que tomaron una gran dimensión, con tarros llenos de agua, botellas y todo lo poco que tenían a mano, lo que generó un riesgo para sus vidas. Hasta que finalmente llegaron bomberos y pudieron extinguir el foco ígneo.

Lo que vino después fue una pesadilla para la propietaria de los bienes, la abogada Samanta Arias. Se comprobó que el siniestro fue intencional. A partir de allí, empezó a sospechar de muchas personas y siempre quedó resonando el nombre de su ex pareja, Claudio Eugster.

El caso parecía que se esfumaba sin pruebas ciertas, pero la propia víctima pidió cámaras de seguridad de alrededores, del ingreso y egreso de El Cóndor y de los puentes que unen a Viedma y Patagones. Y allí logró establecerse que en la línea cronológica aparecía la misma camioneta de Eugster, una Toyota Hilux color champagne, de las cuales hay sólo cinco en la Comarca. El año pasado quedó imputado y su camioneta fue secuestrada en Patagones.

El juicio

Esta lluviosa mañana de miércoles, comenzó el juicio oral y público contra Eugster y allí se desprendieron situaciones de violencia de género en el contexto de la pareja. El tribunal de juicio se compone por Guillermo Bustamante, Ignacio Gandolfi y Marcelo Álvarez. El bloque acusador lo lleva adelante la fiscal Maricel Viotti Zilli y el letrado Santiago Guenumil, mientras que la defensa la integran Manuel Maza y Luciano Perdriel.

La pretensión de pena de la Fiscalía y de la querella es superior a tres años de prisión efectiva, por todos los riesgos que implicó el incendio y por el antecedente de violencia de género, por lo que el juicio tiene a tres jueces encargados de impartir justicia.

Así estaba Claudio Eugster en el desarrollo del juicio oral y público, donde se lo acusa de daños por incendio. 

 

En sus alegatos de inicio, la Fiscalía sostuvo que se trató de un acto de venganza marcado por la violencia de género. Viotti Zilli indicó: "Aquel acto conlleva un mensaje 'lo hago para que sufras'. Este acto está marcado por el control, por el dominio y por la coerción de quien se considera capaz de destruirte completamente, para ello señores jueces les voy a solicitar que asuman el presente caso con perspectiva de género".

 

La fiscal Viotti Zilli relató la acusación contra Claudio Eugster y destacó que los jueces actúen con perspectiva de género. 

 

La representante del Ministerio Público remarcó: "Hubo violencia patrimonial, por la sustracción, destrucción y retención de objetos, de instrumentos de trabajo, de documentos personales, bienes, valores y derechos patrimoniales. Dañó la casa para generar inseguridad habitacional" y relató que se le atribuye al imputado haber sido quien generó el incendio entre las 20:15 y 20:45 horas del sábado 21 de septiembre de 2024 y luego huyó en una camioneta Toyota Hilux color champagne, la cual fue registrada en cámaras de la zona.

En cambio, la defensa aseguró que su cliente es inocente y cuestionó la solidez de las pruebas. En este sentido, enumeró a múltiples sospechosos apuntados por Arias a través de escritos a la Fiscalía y por posteos en Facebook. Entre ellos, aparecen albañiles que fueron sindicados como ladrones por otros residentes, algunos nombres de personas vinculadas a juicios con la denunciante e incluso una ex pareja de Eugster.

El relato de la víctima: "Fue totalmente devastador"

Arias en el banquillo de los testigos y su ex pareja sentado como imputado, la sala judicial es el único espacio donde volvieron a compartir un espacio. 

 

Uno de los momentos más impactantes de la jornada llegó con la declaración de la propietaria de las cabañas destruidas. La mujer relató que el proyecto turístico había sido un sueño heredado de su padre y que había dedicado años de esfuerzo para concretarlo en un lugar extremadamente aislado y con escasos servicios.

Recordó que el 21 de septiembre de 2024 tenía previsto pasar la noche en La Lobería, pero que cambió de planes a último momento y regresó a Viedma. De lo contrario, podría haber quedado en el medio del fuego, y si estaba dormida podría haberle costado la vida. Horas después, alrededor de las 21:30, recibió el llamado de una vecina que le advirtió sobre el incendio.

"Fue una desesperación absoluta", declaró. Arias también vinculó sus sospechas contra Eugster con episodios de violencia que, según afirmó, sufrió durante la relación. Ante el tribunal describió insultos, amenazas, humillaciones frente a otra persona y un episodio donde Eugster le habría apuntado con un arma, según su relato.

"Si yo no hubiera sido mujer no me hubiera quemado las cabañas. Llamé a los bomberos dos o tres veces. Fue totalmente devastador, fue mucho sacrificio", señaló en medio de un desconsolado llanto durante la audiencia.

La mujer hizo una pausa, tomó un poco de agua y volvió a relatar lo ocurrido, en una declaración que duró 42 minutos y fue con un nivel de lucidez de principio a fin, como si hubiera ocurrido ayer.

El tribunal de juicio compuesto por Marcelo Álvarez, Guillermo Bustamante y el magistrado Ignacio Gandolfi.

 

En esta línea, manifestó: "Sospeché de Claudio por la violencia de género que viví dentro de la relación, que quedó registrado en mensajes. Una vez discutimos por mensajes, fue a la casa, sacó un arma y me apuntó a la cabeza. Él trabaja en el campo y sabe de armas, yo salí corriendo" y luego agregó que hubo situaciones límites donde pronunció graves epítetos.

"Él tenía perros de caza y los golpeaba, yo siempre los defendía, discutimos, me tomó del pelo, me sacó a la calle, me tiró a la vereda y se me cayeron las cosas de la cartera. Ahí me cansé y dije 'se terminó', me fui y le hice una denuncia" y recordó que como venganza con otra ex pareja Eugster le habría pinchado todas las ruedas de su camioneta, con lo cual presumió que tiene "una conducta psicopática".

Y finalmente logró atar cabos sueltos cuando observó cámaras proporcionadas como prueba. Al respecto, explicó: "Agarré la cámara de la rotonda de El Cóndor y tomé el indicio de 30 minutos después del hecho, porque la persona que incendió las cabañas tenía que pasar en esos minutos, porque son 20 minutos de La Lobería a El Cóndor. De repente, a las 20:43 horas vi una luz aparecer por el memorial de Malvinas, justo en el tiempo en que más o menos debía aparecer y vi la camioneta de Claudio, totalmente reconocible. Empecé a gritar y vi características de la camioneta, tenía un Border Collie blanco y negro como su perro, era una camioneta Hilux cabina simple, con maleteros en la caja, tenía los estribos laterales que no los tiene ninguna otra camioneta, era del color de su camioneta".

Luego, continuó: "Mire todas las cámaras y pasó por todos lados sincronizado y luego pasó un patrullero a toda velocidad y con las balizas prendidas hacia La Lobería. Saqué capturas de pantalla con todos los horarios y cambió la causa, la fiscalía se movilizó de una manera impresionante" y añadió: "Esto afectó a todos los vecinos, las llamas se veían desde la ruta, las llamas tenían más de 10 metros. Ellos con lo poquito que tenían, fueron a apagar el fuego, gente de 75 años trató de apagar el fuego, imagínense la desesperación. Si había viento hubiera sido una catástrofe peor".

En la parte final, en el contrainterrogatorio de Maza, Arias reconoció que había muchos sospechosos en la instancia inicial y que incluso fue a comer un asado con Eugster posterior al incendio. "Yo no sabía que él había sido, no tenía ninguna prueba, yo lo cité en El Cóndor y le pregunté si había tenido algo que ver con el incendio. Me dijo que no y opté por creerle, yo lo quería, había sido mi pareja", contó.

Todo cambió cuando vio las cámaras: "Ahí empezó mi momento de terror", resumió y aclaró que todas las sospechas iniciales contra otras personas fueron por la desesperación del momento de saber quién fue el culpable y que la causa no se archive rápidamente.

Momentos de tensión en el contrainterrogatorio por parte del abogado Manuel Maza, que intentó desacreditar lo pronunciado por Samanta Arias.

 

Arias estimó los daños en aproximadamente 80 millones de pesos, teniendo en cuenta que las cabañas estaban completamente equipadas. De acuerdo con el cronograma judicial incorporado al expediente, este miércoles se prevé una jornada con seis testigos, entre ellos vecinos que presenciaron los hechos a los pocos minutos, como Irene Rosa Da Silva (quien llamó a Arias para avisarle lo sucedido), Fernando Pichihueche que es un adulto mayor y colaboró con tarros para apagar el fuego y peritos de bomberos como Federico Rosbaco.

Para el jueves y el viernes están previstas las declaraciones de David Baffoni, (especialista de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones) y más testimonios de residentes de La Lobería.

Con testimonios aún pendientes y una disputa abierta sobre el peso de las pruebas incorporadas al expediente, el juicio recién comienza y promete nuevos episodios de alta tensión en busca de determinar quién fue el responsable del incendio que conmocionó a Punta Bermeja.

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