Resurgió un emblemático comercio tras sufrir un incendio y un saqueo
Un incendio devastador, un saqueo y casi tres meses de incertidumbre parecían haber marcado el final de uno de los negocios más emblemáticos de Carmen de Patagones, ubicado frente a las 4 Plazas. Sin embargo, una red de solidaridad y mucho esfuerzo lograron su resurgimiento.
Cuando el fuego consumió gran parte del histórico local de La Esquina de Botazzi, el pasado 31 de marzo, pocos imaginaban la magnitud de la reconstrucción que vendría después. Lo que durante más de dos décadas fue un punto de encuentro para vecinos y clientes quedó reducido a escombros, hollín y pérdidas millonarias. Como si fuera poco, al día siguiente delincuentes ingresaron al lugar y se llevaron mercadería y distintos elementos en medio del desastre.
Sin embargo, menos de tres meses después, el emblemático comercio ubicado sobre Doctor Baraja 425 volvió a abrir sus puertas. Dahiara Otero, propietaria del lugar, expresó a NoticiasNet: "De un día para el otro nos encontramos con 23 años quemados. La destrucción fue total, el incendio arrasó con ocho heladeras, cuatro freezers, tuvimos que hacer el techo nuevo, paredes nuevas, baño nuevo. Se perdió todo, absolutamente todo".
La magnitud de los daños obligó a iniciar una reconstrucción desde cero, pero Dahiana nunca lo dudó. En este sentido, junto a sus seis empleados acordaron el pago de la mitad de los salarios durante el tiempo que permaneciera cerrado el negocio, mientras que el resto sería abonado una vez concretada la reapertura.
"Me sentía con la responsabilidad de cumplirles a ellos. Fueron meses difíciles para todos", explicó. Los trabajadores no solo aceptaron el acuerdo, sino que además fueron protagonistas de la reconstrucción. Mientras la propietaria atravesaba problemas de salud que le impedían permanecer dentro del local siniestrado, ellos trabajaron limpiando, retirando materiales dañados y colaborando en las distintas tareas necesarias para volver a poner en marcha el comercio.
Rocío, Gabriel, Diego, Rolo, Belén y Flor fueron parte fundamental de ese proceso. Otero reconoció que la reapertura no hubiera sido posible sin el apoyo recibido por parte de ellos, sin la paciencia de los proveedores que volvieron a darle mercadería con facilidades de pago y sin el impulso de la gente.
La Cámara de Comercio de Patagones, por su parte, impulsó una campaña solidaria que permitió afrontar gastos urgentes en los primeros días posteriores al incendio. A eso se sumó el respaldo de proveedores que decidieron esperar los pagos y acompañar la recuperación del negocio.
También hubo ayuda de familiares, amigos, clientes y vecinos. "La gente nos paraba en la calle para preguntarnos cuándo volvíamos. Todo ese apoyo nos hizo salir adelante", contó.
Respecto a la investigación judicial por los delincuentes que se llevaron de todo, reconoció que no quiso meterse de lleno en ese asunto y por ello quedó sólo en una anécdota.
Un nuevo comienzo
El pasado 18 de junio, luego de dos meses y medio de trabajo ininterrumpido, las persianas volvieron a levantarse. Para Dahiana, la reapertura representa mucho más que el regreso de un negocio.
Con la voz quebrada, la mujer dijo a Noticias: "Nunca pensé en no volver. Amo ser comerciante, amo Patagones y amo este negocio. Es todo lo que sé hacer, es lo que hago hace 23 años, amo ser comerciante, amo Patagones, vengo contenta a mi negocio cada día, no dudé. Pero me terminaron dando una mano toda la gente, clientes, ya te digo, amigos, proveedores, la gente nos paraba en la calle, ¿cuándo vuelven? O sea, todo eso, la ayuda nos hizo salir adelante"
"Yo sola no hubiera podido volver, pero conté con mucho apoyo de mucha gente que sacó la cara por mí y dijo, bueno, Dahiana va a cumplir, va a pagar, eso fue lo más importante", remarcó.
La Esquina de Botazzi no es un comercio más dentro de la comunidad maragata
Su historia comenzó en diciembre de 2003 de la mano de Osvaldo Otero, conocido por todos como "Pinky". El local abrió inicialmente en la tradicional esquina que le dio nombre al negocio y, años después, se trasladó a mitad de cuadra debido al crecimiento de la actividad.
Dahiana llegó desde Mar del Plata para ayudar a su padre durante la Fiesta del 7 de Marzo y nunca más se fue. "Me vine a darle una mano y me quedé", recordó.
Con el paso de los años, el comercio se transformó en un clásico de la ciudad, combinando el formato de kiosco con un amplio polirrubro que incluye regalería, carga virtual, tarjetas, productos de consumo diario, cafetería, sándwiches y otras propuestas gastronómicas. Su horario es atípico para Patagones y para Viedma en general, ya que está abierto de lunes a viernes, de 7 a 2 de la mañana y los fines de semana de 9 a 2, no corta en ningún momento de la tarde.