2026-06-15

Tras años de presencia, un hospital perdería el apoyo humanitario de las monjas

Hay incertidumbre en Patagones. Llegaron desde Italia en 1949 para dedicarse de lleno a la enfermería. Con los años, su rol se transformó en un engranaje logístico y operativo vital para el nosocomio público, llamado Pedro Ecay.

Las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia llevan más de 77 años de presencia ininterrumpida en el Hospital Doctor Pedro Ecay de Patagones. Desde su llegada constituyen un pilar fundamental para la salud local, pero hoy su continuidad en el nosocomio se encuentra en una situación de profunda incertidumbre.

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Ante el riesgo de que las integrantes de la mencionada congregación dejen de prestar apoyo humanitario, se advirtió del enorme vacío que podría dejar su partida, tras su arribo al nosocomio maragato en 1949. Su apoyo humanitario y religioso en un nosocomio, escribió una de las pocas historias en la Argentina.

De la enfermería plena a la gestión y la logística

Las religiosas Flora e Ines, dos de las tres que quedan (la tercera se llama Celeste), contaron a NoticiasNet que “la historia de la congregación en la región comenzó a mediados del siglo pasado. En 1949, llegaron 17 hermanas desde Italia; cinco de ellas se instalaron en Carmen de Patagones, y el resto en el Hospital Penna de Bahía Blanca”.

En aquellos primeros años, la labor de las religiosas era de enfermería plena. "Se levantaban a las cuatro de la mañana, daban una vuelta por el hospital para ver cómo habían pasado la noche los pacientes y luego se iban a rezar", recordó una de las hermanas.

Con el paso de las décadas y la profesionalización del área de salud, hacia los años 90 se concursaron las jefaturas de enfermería, el rol de las monjas se fue transformando, pero sin perder centralidad. El Dr. Martin Calvo, secretario de Salud Municipal, destacó que las funciones actuales van mucho más allá de la asistencia religiosa.

Según comentó, “en el hospital, la logística y operatividad, hasta su reciente fallecimiento, estaba en manos de la Hermana Superiora Pía, ella era el "cráneo" de la administración, encargada de la coordinación de choferes, personal de maestranza y resolución de problemas técnicos del hospital”.

En la gestión de insumos, la Hermana Flora, quien llegó en 2015 desde Bariloche, se encargaba del control de insumos médicos y productos descartables. La cocina y provisión. La Hermana Celeste fue históricamente la responsable de supervisar la mercadería, el menú de los pacientes y el control del personal de cocina.

En cuanto a la asistencia espiritual y contención, desde sus inicios fue una labor diaria de escucha activa y acompañamiento a los enfermos y sus familias. "El solo hecho de pasar y que te intereses por ellos ya es un montón", explicaron las religiosas.

Una comunidad reducida y un bache difícil de llenar

El presente de la "Casa de las Hermanas" muestra una realidad compleja marcada por el paso del tiempo y la falta de nuevas vocaciones. De un grupo originalmente numeroso, el hospital hoy enfrenta bajas sensibles: a la partida física de la Hermana Pía, se sumó el retiro de la Hermana Clara por razones de edad y salud, y la pronta partida de la Hermana Celeste hacia Bahía Blanca.

Actualmente, solo quedan dos religiosas en actividad en el hospital: la Hermana Flora y la Hermana Inés. Esta reducción de personal genera preocupación en las autoridades, dado de que la salida de la Hermana Celeste dejará un "bache gigante" en la administración de la cocina del nosocomio.

El futuro se decide en Italia

La decisión final sobre la continuidad de las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia en Carmen de Patagones no se tomará a nivel local. El futuro de la congregación en los hospitales Pedro Ecay y Penna depende de las asambleas institucionales.

Según explicaron las hermanas, el destino de la casa religiosa está en manos de la Madre General y su Consejo en Italia, quienes mantendrán reuniones clave a mediados de junio. Posteriormente, el Consejo Regional, que abarca las misiones de Argentina, Uruguay y Paraguay, coordinadas por la superiora regional Hermana Ivana, evaluará la situación para dictaminar si se incorporará nuevo personal o si se procederá al cierre definitivo de la casa.

Ante esta situación, consultadas por los destinos inmediatos, más allá del posible cierre de la casa o no, la hermana Flora manifestó que “no sabemos si nosotras dos, la hermana Inés o yo, nos cambian y vienen otras. No lo sabemos aún, eso depende un poco también de lo que resuelva el Consejo en Italia. Este año hubo dos asambleas, una en enero y otra en la primera semana de mayo, eso fue lo que nos comentaron de allá”.

Sobre el posible cierre de la casa, explicó que “supongamos que piensan cerrar esta casa o la del hospital Penna, de Bahía Blanca, eso lo tiene que decidir la Madre General y su Consejo en Italia. Y ellas tienen reunión ahora en las próximas semanas”.

Además de las reuniones en Italia, explicó que “después sigue el Consejo de acá, el local regional nuestro. La región comprende Uruguay, Paraguay y Argentina.  De acuerdo a lo que hayan hablado en Italia y lo que decida el Consejo regional, nos dirán si nos quedamos o no nos quedamos o si se cierra la casa”.

Por su parte, el secretario de Salud del Municipio de Patagones, Martín Calvo, expresó que “la labor que realizan es muy importante, la hermana Flora está con todas las cuestiones que tienen que ver con los insumos, los productos, cuestiones descartables y todo”.

Además, comentó que “la hermana Celeste históricamente nos ha dado una mano gigante en la cocina, en el control del personal, de la mercadería, de lo que se debe comer, que a veces renegamos porque no tenemos la mercadería y a veces que tenemos que salir corriendo a comprar carne porque nos quedamos sin carne. Son un pilar fundamental para nosotros”.

Flora e Inés, con Calvo. Fotos Vanesa Schwemmler para NoticiasNet.

En este orden, añadió que “de igual manera es la hermana Inés en las cuestiones de logística, que anda recorriendo el hospital y falta un pilar muy importante que era la hermana superiora, Pía. La hermana superiora era el cráneo de todo esto. Era la madre que tenía fuerte impacto sobre el manejo del personal administrativo, sobre el manejo del personal de maestranza, choferes, si se rompía un vehículo veíamos la forma de poder resolverlo, si no conseguíamos el repuesto la hermana seguro que lo conseguía o levantaba un teléfono. Es una cuestión de logística, operatividad enorme, gigante. Por eso es que es tan importante la presencia de ella. No es solamente la cuestión espiritual dentro del hospital”.

Mientras se aguardan las directrices de la cúpula eclesiástica, el médico Martin Calvo señaló que "tanto el personal médico como la comunidad de Patagones defienden la permanencia de las hermanas, reconociendo que su labor combina un engranaje administrativo vital con la calidez humana indispensable para la recuperación de los enfermos".

Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia

Las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia son una congregación religiosa fundada en Italia que, con los años, consolidaron una fuerte y activa presencia en Argentina. Guiadas por la fe y la vocación de servicio, las hermanas dedican su vida diaria a tres pilares fundamentales: Brindan asistencia a enfermos, en el cuidado de salud y acompañamiento en momentos de vulnerabilidad.

Además, ofrecen un espacio de dignidad, amor y protección para nuestros mayores.  La congregación vive un tiempo de profunda gracia y renovación espiritual a raíz de la reciente canonización de su cofundadora, la Madre María Dominga Mantovani.

 

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