HECHO EN VIEDMA
Dos adolescentes buscan la independencia económica con pastelería artesanal
Noah Ortiz y Valentín Calvo, son los creadores de “El Rincón de lo Dulce”, un emprendimiento gastronomico que nació con el objetivo de colaborar con su economía particular y brindarles la independencia que muchos jóvenes buscan al no depender tanto de sus padres.
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En diálogo con Hecho en Viedma para NoticiasNet, Noah explicó que la iniciativa surgió luego de que ambos vendieran de manera informal budines y otros productos, y decidieran formalizar este trabajo para ofrecer una variedad más original y consolidada en el mercado local.
Actualmente, en “El Rincón de lo Dulce” producen budines de distintos sabores como limón, marmolado, chips de chocolate, naranja, banana y manzana; además de alfajores de maicena y galletitas de chips de chocolate y avena. Noah es quien principalmente se encarga de la preparación, aunque está enseñando a Valentín para que puedan trabajar juntos en la cocina.
Consultado por los inicios, expresó que “este es un emprendimiento que se nos ocurrió hace poco, porque nosotros vendíamos mucho budines y una variedad de cosas dulces. Fue así que en un momento se nos ocurrió armar este emprendimiento para poder tener algo oficial. Y bueno, arrancamos porque también pensábamos que las cosas que vendíamos podían llegar a ser originales, únicas. Así surgió esta idea que la fuimos trabajando de a poco, creando el blog, la página y dándole promoción también por el boca en boca”.
Sobre su formación, el joven comentó que aprendió en gran parte de manera autodidacta, con influencia familiar y gracias a un taller de cocina que realizó, aunque este último no abarcó específicamente pastelería. Además, mencionó que a los 14 años ya había liderado otro emprendimiento propio.
Al respecto, señaló que “a los 14 años de edad había empezado con otro emprendimiento propio, con el cual estuve hasta los 16 años. Después lo dejé y arranqué preparando budines, galletitas, tortas y cosas así. Si bien hice algún taller de cocina, más que nada es como que me enseñé a mí mismo, de manera autodidacta, por medio de las recetas”.
En cuanto a la comercialización, comentó que “utilizamos muchos las redes sociales como Instagram para publicar los productos y atender pedidos personalizados. También participamos en eventos locales, como ferias en la Plaza San Martín y ventas a lo largo de la costanera de Viedma, aunque lo hacemos con frecuencia limitada por el horario escolar. Ahora estoy cursando 5to año de la escuela secundaria”, afirmó.
No obstante, comentó que “tenemos pensado mejorar un poco la distribución repartiendo las tareas, en mi caso me encargaría de la cocina y Valentín se encargará de las ventas. Veremos cómo nos va”.
En cuanto al nombre del emprendimiento, comentó que “fue elegido de manera conjunta con Valentin. Lo fuimos pensando, fuimos tirando nombres, y a él se le ocurrió llamarlo El Rincón de lo Dulce. Así que nos gustó a ambos y decidimos ponerlo como nombre”
Para finalizar, comentó que “actualmente contamos con empaques identificados mediante stickers que incluyen el Instagram y número de contacto para facilitar los pedidos de la gente. Con esto buscamos no solo generar ingresos sino también desarrollar una propuesta creativa y original que nos posicione en el mercado local”.