La acrobacia en telas gana espacio en Viedma y una joven cuenta su experiencia
La Comarca Viedma-Carmen de Patagones se convirtió, desde hace décadas, en cuna de deportistas que cosechan medallas y ponen a la región en el mapa. No obstante, existen otras disciplinas que vienen desarrollándose paulatinamente, como la acrobacia en telas.
Se trata de una forma de expresión y entrenamiento vinculada al mundo de las artes circenses, en la que aparece Luján Canario, una joven de 21 años que desde hace más de cinco años se cuelga de las telas para ponerse a prueba a sí misma y, al mismo tiempo, transmitir sus conocimientos a otras personas.
NoticiasNet conversó con la acróbata para conocer sus primeros pasos y sus aspiraciones: “Yo ya tenía flexibilidad, fui agarrando fuerza y era algo muy individual, pero a la vez muy del acompañamiento. Tenías a tu profesora que te alentaba y compañeras que estaban todo el tiempo apoyándote”.
Luján, nacida y criada en la capital rionegrina, tuvo siempre una fuerte vinculación con el deporte. A los seis años comenzó gimnasia artística y, tiempo más tarde, también practicó natación y hockey. Su llegada a las telas coincidió con un momento complejo de la adolescencia, etapa en la que encontró una actividad que le permitió canalizar energías y enfocarse en nuevos objetivos.
“Fui a la clase y de ese día no paré, me encantaba la idea de hacer figuras, después me fui encontrando con los escapes y cada vez me animaba más. Siempre había alguien alentándome para seguir”, recordó.
Con el paso del tiempo, la disciplina también le permitió explorar una faceta artística. Las muestras y exhibiciones se transformaron en algunos de los momentos más significativos de su recorrido: “Era un momento donde vos te vestís de lo que querés, del personaje que querés, te pintás y está la gente mirándote. Era algo muy lindo”, relató.
Un desafío físico y mental
Para quienes observan desde afuera, las telas suelen parecer una actividad reservada para personas con determinadas condiciones físicas. Sin embargo, Canario considera que el progreso llega a través de la constancia y el entrenamiento.
“Las cualidades físicas se van adquiriendo. No necesitás nada para arrancar, solamente entender que es un proceso y que todo lleva tiempo”, mencionó.
Por eso, la paciencia también ocupa un lugar central dentro de la práctica. “Hoy no salió algo, pero la clase que viene puede salir. Y si no sale, se intenta otra cosa. Cuando finalmente conseguís ese truco que tanto te costó, la satisfacción es enorme”, sintetizó.
Clases para chicos y grandes
Actualmente estudia la Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), y a la par da clases hace poco más de dos años en el gimnasio Tutor, una oportunidad que surgió a partir de la confianza que otras personas depositaron en ella.
“Conseguí el trabajo enseñando lo que sabía, siendo yo misma y tratando a la gente como me gusta que me traten a mí”, comentó Luján.
Tiempo atrás, una profesora le había sugerido que tenía condiciones para enseñar. Más adelante, una serie de reemplazos la llevó a ponerse al frente de distintos grupos y terminó encontrando allí una nueva vocación.
“Cuando yo iba a telas, lo que más me gustaba era el cariño que había. Que alguien te dijera ‘vos podés’ o que una figura te había quedado linda. Eso me marcó mucho y trato de transmitirlo”, agregó la joven.
Más allá de las técnicas y los ejercicios, busca que cada clase sea un espacio donde las alumnas y alumnos puedan sentirse cómodos, contenidos y acompañados.
Proyectos a futuro
Consultada sobre su mirada respecto de la actividad, Canario confesó que, aunque todavía se trata de una disciplina de nicho, observa que las telas acrobáticas atraviesan un proceso de crecimiento en la comarca.
“Hay varios profesores en la zona y me parece lindo que cada uno tenga su metodología. Ver lo que hacen otros colegas también inspira mucho”, dijo.
En ese recorrido, las redes sociales se convirtieron en una herramienta importante para compartir conocimientos, descubrir nuevas técnicas y conectar con personas vinculadas a la disciplina.
“Podés aprender viendo videos, participar en seminarios, compartir experiencias y crecer tanto como artista como profesora”, reflexionó.
Pensando en el futuro, su objetivo es continuar capacitándose, sumar nuevas experiencias formativas y, eventualmente, comenzar a dictar seminarios propios. “Quiero seguir mejorando, aprender cada vez más y brindar un trabajo de calidad para que la gente se sienta cómoda y confíe en lo que uno hace”, concluyó.