Un pez exótico quedó bajo el microcospio de una estudiante de la UNRN
Una estudiante de la Licenciatura en Ciencias del Ambiente de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Lucía Abigaíl Jara Masías, participó como coautora de una investigación científica a la que titularon “Descripción morfológica de los otolitos sagitta del gobio Tridentiger bifasciatus (Gobiiformes, Gobiidae)”.
El trabajo, fue publicado en la revista Nótulas Faunísticas de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y se originó a partir de un proyecto dedicado a la colección y registro de otolitos, una pequeña estructura dura de carbonato de calcio ubicadas en el oído interno, y que funcionan como sensores de gravedad y movimiento.
La investigación se desarrolló en el Laboratorio de Ecología y Calidad Ambiental Acuática de la UNRN junto a las investigadoras Andrea Tombari y Sofía Córdoba Gironde. Según explicó Jara Masías, su participación comenzó luego de una conversación con la docente e investigadora Tombari, quien le comentó sobre el proyecto en curso.
A partir de allí, la estudiante se incorporó a las tareas de extracción, fotografía, descripción y registro de estas estructuras en una base de datos. El estudio cobró especial relevancia tras el hallazgo de ejemplares del pez Gobio (Tridentiger bifasciatus) en aguas del río Negro, un pez de fondo que está presente en muchas regiones de Europa y Asia.
La especie poco conocida en este curso de agua patagónica, es originaria del noroeste del océano Pacífico, lleva expandida su distribución en distintas regiones del mundo, merced a su capacidad de adaptarse a diversos ambientes y a su elevado potencial reproductivo.
En el trabajo científico, las investigadoras analizaron los otolitos de dos ejemplares capturados en el río Negro y describieron sus características morfológicas. En este sentido, los resultados mostraron diferencias respecto de ejemplares estudiados en Vietnam, información que constituye una herramienta útil para la identificación de la especie y para futuros estudios ecológicos y tróficos.
Si bien se trata de una especie exótica, todavía no existe información suficiente para determinar si su presencia representa una invasión biológica o si genera impactos significativos sobre el ecosistema regional. Por ese motivo, consideran necesario continuar con las investigaciones y sumar nuevos registros.
La propia Lucía destacó que el descubrimiento de “la presencia del gobio en el río Negro fue posible gracias al aporte de un pescador que solicitó ayuda para identificar” un ejemplar capturado, lo que pone de relieve la importancia del vínculo entre la comunidad y la ciencia.
Sobre la joven investigadora
Para la joven investigadora, oriunda de Pomona y estudiante de la UNRN desde hace cuatro años, la experiencia significó su primer acercamiento a la producción científica. Además de colaborar en el trabajo de laboratorio, participó en la redacción de los resultados y en su presentación durante las Jornadas de Jóvenes Investigadores y Extensionistas 2025 realizadas en La Plata.
“Aprendí que científica no es solo la que está detrás de un guardapolvo, sino también la que sale al campo, se moja y embarra y tiene contacto con la sociedad buscando nuevos descubrimientos para compartirlos con la comunidad”, relató.
En la oportunidad, Masías contó que trabaja media jornada, mientras avanza en la cursada de las ultimas materias de la Licenciatura en Ciencias del ambiente, por lo que animó a otros estudiantes a involucrarse en la ciencia, hacer preguntas y explorar más allá de los contenidos teóricos de las materias.